De vez en cuando miraba con impaciencia hacia el reloj de la pared, como si estuviera esperando a alguien que se retrasaba. Al cabo de un rato llego el mismo italiano que habia estado con ella unos dias antes. Esta vez, Ben no tuvo que esforzarse para oir la conversacion. El recien llegado era un tanto amanerado, seguramente homosexual; al menos esa es la impresion que le dio a mi padre. La chica se dirigio a el varias veces por su nombre: Alberto. Cogiendola de la mano, el tal Alberto le dijo que lo sentia en el alma, pero que seguia sin poder darle noticias. La catastrofe del Batallon Malatesta habia despertado iras y polemicas en circulos republicanos. Conforme a sus fuentes de informacion, dos cosas parecian claras: uno, lo ocurrido solo se podia explicar porque se habia cometido algun tipo de traicion; y dos, ademas se sospechaba que habia supervivientes. En la conversacion surgio reiteradamente un nombre: Umberto. Asi se llamaria, pues, el companero de la miliciana, aunque el italiano no menciono en ningun momento su apellido. Haciendo grandes aspavientos, el tal Alberto le decia que no se sabia nada de el, e insistia en que lo mejor era no hacer conjeturas y esperar a tener noticias fehacientes. En cuanto a el mismo, le acababan de comunicar el traslado a la unidad de Luigi Longo. Al oir la noticia, la chica se echo a llorar. El italiano trato de calmarla como pudo y, en buena medida lo consiguio. Al cabo de mas de media hora, por fin se despidio. Quedaron en volver a verse sin falta al dia siguiente. Cuando vio que se quedaba sola, Ben se acerco a su mesa y le pidio permiso para sentarse. Ella lo miro con aire desolado y no rechazo su compania, seguramente porque aparte de que se sentia desvalida, Ben iba vestido con uniforme de brigadista y, ademas, tenia acento extranjero.
Siempre que llega a esta parte de la historia, Ben se rie.
Lo primero que le pregunto fue si era italiano.
Americano, dijo Ben, dandole un sorbo al cafe que habia traido de la otra mesa.
?Y tu como te llamas?
Teresa.
?Cuantos anos tienes?
Diecinueve.
?Eres de Madrid?
No, soy de un pueblo de Valladolid.
En el dedo anular derecho, Ben lucia una gruesa alianza de oro.
?Estas casado? dijo ella.
Prometido, contesto el, siguiendo la direccion de su mirada.
?Y tu novia es espanola?
No, americana, como yo.
?Como se llama?
Lucia.
?Y tu?
Ben. Benjamin en espanol. ?Y tu, estas casada?
No, dijo Teresa, sonriendo. Pero voy a tener un hijo. Mi companero se llama Umberto. Es italiano.
?Del Escuadron de la Muerte?
La chica dio un respingo. Ben percibio un destello de panico en su mirada.
?Como puedes saber una cosa asi? ?No seras ningun espia?
No, no, dijo el, divertido. Es que ayer estaba en el cuartel general cuando le pedias informacion al oficial ingles. Tambien te he oido hablar con tu amigo italiano hace un momento. Se por lo que estas pasando, y por eso te he preguntado si me podia sentar contigo. Me gustaria ayudarte.
?Y por que? No me conoces de nada. ?Y como crees que me puedes ayudar?
Lucia, mi prometida, si que es espia. Pero de los nuestros. Lo digo en tono de broma, pero es verdad. Trabaja para los servicios de inteligencia, en Barcelona. Alli tendran algo mas de informacion.
Teresa bajo la mirada. Estaba a punto de llorar, pero en seguida se repuso.
Pero si no se sabe nada. Mi amigo Alberto Fermi, el italiano que se acaba de ir, dice que el escuadron ha sido exterminado. Segun el, no se descarta la hipotesis de que haya habido traicion. Eso me ha dicho.
Yo tambien he oido algo asi, pero las noticias son confusas y seria precipitado llegar a ninguna conclusion. Segun otros, parece que hay supervivientes y que no todos ellos han caido prisioneros; de modo que no es imposible que tu Umberto haya escapado con vida. No lo digo por consolarte, creeme.
No hace falta que te esfuerces en tratar de convencerme. Yo se que esta vivo, dijo Teresa.
Ben la miro un tanto extranado:
Es posible.
No es que sea posible, es que lo se.
?Por que estas tan segura?
No te lo puedo explicar, simplemente lo se.
Entonces tienes motivo para estar contenta.
Hay algo mas, Benjamin, algo extrano.
?Algo extrano? ?Que quieres decir?
No tengo ni idea, es un presentimiento.
Se habia puesto muy palida.
?Te encuentras bien?
Estoy mareada y me siento muy debil.
?Donde vives?
En una pension de la calle Luchana.
?Quieres que te acompane?
No; lo ultimo que quiero hacer es ir alli. Ya ire por la noche, cuando no me quede otro remedio. No te preocupes. Ya se me pasara. Prefiero estar callejeando.
Pero ?por que? En tu estado lo que te conviene es descansar. No me entiendes. Es que alli no estoy bien. Me siento rechazada; no me pueden ver porque estoy sin blanca. Ni se sabe cuantos dias debo. Solo me aguantan porque el dueno es del partido y porque estoy embarazada, pero su mujer se dedica a hacerme la vida imposible. Me ha hecho cambiarme a un cuarto sin ventanas, donde apenas cabe algo mas que el catre, a cambio de lo cual tengo que ayudar a cocinar y a hacer la limpieza. Aunque no haya nada que hacer, se lo inventa. Lo hace para jorobarme. No soporta verme por alli.
Ben se ofrecio a pagarle un cuarto en su pension, pero ella se nego tajantemente. Claro que lo que es a testarudo, a mi padre no le ganaba nadie. Le costo mucho convencerla, pero al final lo consiguio. La acompano a recoger las pocas cosas que tenia y la instalo en una habitacion contigua a la suya. Viendola tan debil y en tan avanzado estado de gestacion, al cabo de unos dias la llevo a que la viera un medico amigo suyo. Cuando la examino le diagnostico una anemia bastante avanzada, y le prescribio reposo absoluto y una nutricion mas adecuada.
En dias sucesivos, Ben estuvo todo el tiempo pendiente de Teresa, ocupandose de ella como si fuera su hermana pequena. Hablaban, leian, salian de paseo, iban al cine.
Lo preocupante era que a medida que se acercaba el parto, mi madre tenia un aspecto cada vez mas desmejorado. Uno de los primeros dias le pregunto como pensaba llamar a su hijo, y ella contesto, sin pensarselo dos veces: Gal.
?Y si es nina?
Es nino, contesto, totalmente convencida.
?Como lo sabes?
Y dale, hay cosas que no se pueden explicar. Lo se y basta.
Los rumores no tardaron en confirmarse. El Escuadron de la Muerte habia
