mosca tras la oreja. Parece ser que el viejo Cletus le comento que habia visto a Gal a eso de las dos, merodeando por los alrededores del gimnasio, pero que no llego a acercarse a la puerta. Segun Cletus, estaba muy alterado. Se acerco a preguntarle si estaba bien, pero Gal lo rechazo, y se alejo hacia los muelles. Gesticulaba de manera muy extrana.

Dice que le vio tropezarse un par de veces, y casi se cae al suelo.

Otero se quito la gorra de golf y se rasco la cabeza.

?Que dia es hoy, Ness?

Uno de junio.

Claro, cono, eso es. ?Como no he caido en la cuenta?

Esta es la carpeta que me pidio que te entregara, dije yo. Insistio en que le echara un vistazo a los papeles que hay dentro. Todo gira en torno a Nadia, la fecha de hoy y los muelles.

Le di la carpeta. Frank se la paso a Victor, pensativo.

Llevate esto a mi despacho, haz el favor.

[Copiado de mi diario; 6 de agosto del 89. Notas para un pastiche remedando el estilo de Gal.]

«De como Nestor Oliver-Chapman oyo hablar por primera vez del lugar llamado El Astillero» (Brevisima relacion)

Una manana la policia se presento inopinadamente en el Oakland. Al parecer unos adolescentes que habian ido a divertirse disparando perdigones a las ratas de las escombreras del Dique Seco habian encontrado a un hombre inconsciente cerca de uno de los muelles. Lo mas parecido a una forma de identificacion que habia entre sus ropas era una tarjeta del bar con el nombre de Frank, por eso fueron a verle.

Voz de Frank:

Eran dos tipos altos, uno moreno, de aspecto italiano, y el otro un grandullon con un bigote que parecia un manillar de bicicleta, rubio, de ojos azules, irlandes, por la plaquita de metal donde venia su apellido: Kerrigan. Se llevo la mano al cinturon de cuero, que llevaba demasiado ladeado, y ajustandolo me dijo que habia estado en el puerto. Una ambulancia habia recogido al desconocido y lo habia traslado al hospital de Long Island College. La tarjeta que habian encontrado…

Frank le interrumpio, para decirle que estaba seguro de quien era, y le dio la informacion pertinente: como se llamaba, que le habia subalquilado un estudio en el que vivia… (El irlandes tomaba nota de todo en su libreta)…desde el 85. Largas temporadas fuera. Escritor, corrector de pruebas, traductor, toda esa vaina. Le dije que si, por supuesto que me hacia cargo de el.

El agente Kerrigan se ofrecio a llevarme en el coche patrulla al hospital.

Si, claro que fui.

Coma etilico agudo.

No, Ness. No era la unica vez que lo habian encontrado inconsciente, aunque si la primera que aparecia en el Astillero.

Lo mejor es que me vaya a dar una vuelta por los alrededores del muelle. Tiene que estar alli, ?no te parece, Frank?

Eso seguro, la cuestion es en que estado. No se si dejar que vayas solo. Le dio una calada al puro y lo volvio a dejar en el cenicero. Si ha vuelto a las andadas, vas a necesitar ayuda. Pero no nos precipitemos, no hay razon para pensar que le ha ocurrido nada malo. Hagamos una cosa. Como aun es temprano, vete adelantandote tu. Te doy de margen hasta que empiece a oscurecer. Si para entonces no has dado senales de vida, te mando a los muchachos.

?A quienes?

A Boy y a Orlando. Los conoces. Son los boxeadores que vienen a jugar al billar casi cada tarde.

Ah, si, claro. Perfecto, Frankie.

Diez minutos despues me encontraba delante del gimnasio de Jimmy Castellano. Cletus, el portero, no estaba en la taquilla, pero tampoco lo necesitaba para nada. Con lo que le habia dicho Jimmy a Victor me bastaba. Antes de bajar, contemple un momento el Astillero, del que hay una buena perspectiva si se situa uno delante de la puerta del Luna Bowl. En realidad, no es mas que una serie de descampados atestados de inmundicias, transfigurados por su imaginacion. Por la posicion del sol, calcule que me quedarian quiza dos horas de luz. No sabia exactamente por donde iniciar la busqueda. Cuando me llevo con el a sus dominios, tambien habiamos salido de la puerta del gimnasio. Trate de reconstruir el mismo camino, pero es dificil, porque la geografia de los muelles es indistinta, las parcelas vacias se repiten, y no hay senderos, salvo los que el propio Gal decia ver. Y tambien cambia la fisonomia de las escombreras, segun viertan los residuos o los recojan. De nuestra incursion, recordaba que el lugar de mayor relieve era una construccion de ladrillo amarillento, elevada sobre una plataforma de piedra y rodeada de una verja de hierro. Parecia un almacen abandonado; no era demasiado grande. La parte delantera era un porche que se alzaba sobre una plataforma de cemento. La fachada daba al mar y tenia un fronton que le daba un aire vagamente helenico. Gal siempre se referia a aquella casa como El Templo del Tiempo.

El resto del Astillero no es mas que una sucesion de vertederos. Busque los lugares que Gal habia senalado con nombre propio en el mapa. De los muelles bajan rampas de cemento que se hunden en el agua sucia. Hace anos que no hay en ellos el menor movimiento. En el Dique Seco no hay quillas que reparar, solo una vegetacion rala que crece entre los restos de una valla de metal. El Deposito de Agua es un aljibe inmenso, de paredes agrietadas, en cuyo borde se alinean las gaviotas. La Torre Circular es una construccion de madera gris, que tiene las ventanas selladas con planchas de madera podrida.

El limite exterior del Astillero lo marcaba una alambrada derribada a lo largo de toda su extension, a ras de tierra. Tan solo quedaban en pie los postes de cemento que alguna vez la habian sujetado. Pase al otro lado, abriendome paso por entre unos matojos que habian brotado al borde de la acera y empece a bajar por una pendiente de tierra. Senti que habia algo flotando en el aire, no sabria decir que, como si fuera verdad que me habia adentrado en un espacio analogo, en un territorio, que de una manera que no sabria bien como explicar, era distinto. A medida que me acercaba al centro de una hondonada ocupada por un monton de bidones oxidados, me vino con claridad el recuerdo de la tarde que estuve alli con Gal. En aquel momento pise algo que crujio, y al apartar el zapato vi que era un craneo de gaviota. Otras dos, de gran tamano y plumaje blanco y sucio pasaron cerca de mi, se posaron en uno de los bidones y remontaron el vuelo, emitiendo chillidos desacompasados. Cuando se alejaron, me parecio estar oyendo la voz de Gal, sus gritos de borracho, como si fuera verdad lo que decia de que en aquel lugar pasaban cosas algo extranas, cosas que normalmente no suceden en el mundo:

Aqui esta todo, Ness, todo, me habia dicho entonces. Toda la mierda y algunas cosas que no lo son. Lo bueno y lo malo, y sobre todo, mi gente. Estamos rodeados de presencias, ?no las sientes? Aqui, a veces, no siempre, no depende enteramente de mi, he llegado a comunicarme con Teresa, pero es dificil, no creas, muchas veces su voz no me llega con suficiente claridad. Da igual. Se que es ella y que me habla y con eso me basta. Y con Nadia tambien. Aunque a ella se la oye mucho mejor, seguramente porque no se ha ido. Aun esta aqui, mientras que Teresa, Teresa murio al darme a luz. ?Sabes? Siempre nos llevamos un pedazo de las cosas, de los lugares, de la gente. Son fragmentos, jirones de seres que se nos quedan incrustados dentro, como esquirlas. Y a veces duele, a veces duele mucho, como me pasa a mi ahora. Pero eso no es lo mas importante, lo que importa es que ahora mismo estan aqui. Oigo sus voces, las oigo todo el rato, oigo como hablan, lo que dicen, si chillan o no. ?Tu no oyes nada? Es importante, asi se lo que les pasa, lo que sienten, como se lamentan de que las cosas no hayan ocurrido de otro modo. ?Sabes que a veces tambien cantan? Cuervos, gaviotas, sirenas. Aqui estan, aqui tengo sus gritos. Miralas, miralas bien, ?las ves o no? No falta nadie, estan todos y todas. Tambien hay gente que no conozco. Veo rostros, siluetas, pero no puedo decirte los nombres, porque nos estan escuchando y podrian molestarse. Muchas veces se acumulan detras de ese muro. Necesitan un soporte material. No te vuelvas, sigue hablando como si tal cosa. Justo enfrente esta Nadia. Me mira fijamente y me pide perdon. Esta muy cambiada, pero eso es normal, despues de tanto tiempo. Incluso me cuesta reconocer su voz, no es esa la voz que recuerdo. Luego estan las aranas, las iguanas que corretean a mi alrededor y se rien… ?Mira eso, Gal! ?Gal!

Las ultimas frases las dijo gritando. Luego dejo de hablar abruptamente. Tenia

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