olla. Cuando le hice aquel ofrecimiento tardo un rato largo en contestar. Se quedo callada tanto tiempo que le tuve que decir, Louise, sigue usted ahi. Si, si, dijo ella. Cono, pense, si que le ha enronquecido la voz, y no es que antes la tuviera muy fina. Parecia una hormigonera. Tosio varias veces, una tos mala, esa mujer va a pagar caro lo mucho que ha fumado. Y va y me dice que no, que preferia no ir. Y lo que son las cosas, me quede cortado. Eso si que no me lo esperaba. Me dio por pensar que teniamos a Gal abandonado, chorradas, ya lo se, pero el caso es que al dia siguiente, recuerdo perfectamente que era un viernes, llame a Danny y le dije: Danny, preparate que manana nos vamos a Fenners Point. O sea, eso se lo dije el jueves, el viernes es el dia que fuimos. No tenia ni idea de donde quedaba Fenners Point, y es logico, por que lo iba a saber si es un lugar dejado de la mano de Dios. Asi que se lo explique. No habia ido ni una sola vez, lo que se dice ni una, ahora me refiero a mi, cuidado. ?Te das cuenta de por donde voy? ?No? Bueno, pues espera, que en seguida lo veras. El caso es que salimos temprano, para evitar el trafico del fin de semana, que empieza a medio dia. No habia un alma por la carretera. Tambien es verdad que ahora han construido una autopista, y por la comarcal no circula ya ni dios, se ha quedado obsoleta, como dice Raulito, que siempre ha sido un poco redicho. Tampoco hay vida en los pueblos de la costa, antes se dedicaban a la pesca, pero ahora todo es cosa de piscifactorias de esas, que los peces saben a goma de borrar. Las han aglomerado hacia la zona este del condado, cerca del rio, de lo cual me alegro, asi no estropician el litoral. El caso es que el dia que fuimos el mar estaba acojonante de bonito. Los bosques de arce estaban preciosos. Y no te lo vas a creer, pero seguia en pie el cartel que dice Cementerio Danes. Al coger el camino que atraviesa el bosque, me vinieron de golpe los recuerdos de aquella tarde. Eramos poquisimos, ?te acuerdas? Casi nadie. Louise, tu, Victor y un par de amigos mas. Recuerdo que tuve que untar a un concejal de Deauville para que hiciera la vista gorda con lo del entierro, porque con menos de cuarenta horas, quien cono va a conseguir permiso para una cosa asi. Me mando a unos albaniles y me dijo que no me preocupara, que el arreglaria los papeles a cambio de una pequena cantidad, y todos tan contentos. Luego se me ocurrio que quiza no hubiera hecho falta porque, pensandolo bien, del Cementerio Danes, quien cojones se iba a acordar. Los del consulado hicieron lo que hicieron por lo del naufragio, que salio en toda la prensa. Hasta los del
Esto es la rehostia, Ness, mas de un ano sin hablar, y ahora cada dos por tres. Eso si, la llamada de hoy esta mas que justificada. Agarrate que hay curva. Resulta que ha aparecido la novela, tocate los huevos. Perdona que hable asi. No se que cono me pasa que cada dia digo mas tacos. Carolyn dice que ya no me aguanta. ?Que como? Pues me la han mandado por correo, si, como lo oyes. Tiene cojones la cosa. Estoy en la puerta del Oakland, cuando veo venir a Peter, el cartero. Me entrega la correspondencia habitual y luego me dice que espere, y va y saca un paquete del carrito de lona azul y me lo da. Un paquete grande. Firmo, me voy para el despacho, me siento tranquilamente, voy, lo abro y ahi esta,
A la atencion de Nestor Oliver-Chapman:
Le agradezco de todo corazon que me haya contestado con tanta rapidez. No tenia la certeza de que Frank y usted siguieran en contacto despues de tantos anos. Estos ultimos meses han sido muy confusos y extranos para mi, y no se los puedo resumir en dos palabras, y menos por correo electronico. Pero no quiero dejar de decirle que siento un gran alivio por haber dado con usted. No repetire lo que dije en mi nota. Lo importante es que el libro ha vuelto al lugar que le corresponde. Me siento muy extrana, porque se muchas cosas de usted, y usted ni siquiera sabe como me llamo. No se por donde empezar. Es como si estuviera llena de un gas altamente inflamable, que en cualquier momento puede estallar. Le pido perdon por todo este misterio, pero por el momento no puedo ser mas explicita. Creame que me gustaria poder actuar de otro modo. Desafortunadamente, es muy poco lo que le puedo adelantar. Solo le dire que supe de la existencia de la novela porque tengo ciertos papeles de Gal Ackerman. No le dire como han llegado hasta mi, solo que ha sido de manera legitima. ?No ha sido como con el libro! Precisamente de eso es de lo que me gustaria que hablaramos, preferiblemente en persona. Hay cosas que solo se pueden decir cara a cara. Lo entendi justo despues de decidirme a devolverles la novela. Confieso que me costo, pero si supiera lo bien que me senti despues. Gracias a eso he comprendido que lo mejor que puedo hacer es desprenderme del resto de los papeles. No se trata solo de que guarden relacion directa con el libro. Ademas, he comprendido que su posesion me hace dano. Y como por otra parte me siento incapaz de destruirlos, no veo mas solucion que darselos a usted. De nuevo, perdone mi opacidad. Si hablo en circulos es a mi pesar, creame de veras que lo siento. Pero si accede a que nos veamos, le prometo que se lo podre explicar todo satisfactoriamente. Tambien quiero decirle que no actuo asi solo por usted. Lo hago sobre todo por mi, como entendera en su momento. En cuanto a las circunstancias concretas del encuentro, si accede finalmente a que nos veamos en persona, el hecho de que viva usted en Madrid no supone
