carne y los gusanos de la tumba era un plato que se consumia con el hervido de judias verdes con patatas de cada cena. Pero mas alla de las postrimerias tambien habia angeles con bucles dorados y virgenes azules. Una de las obsesiones de cualquier colegio regentado por los jesuitas era evitar que los alumnos tuvieran amistades particulares. La reclusion forzada de tantos muchachos en medio de la revolucion de hormonas que se establecia entre aquellos severos paredones hacia que el peligro de la homosexualidad se extendiera facilmente. Muy pronto el sexo se levanto como una barrera negra en el horizonte, una obsesion lubrica que acompanaba al seminarista dia y noche unida a la tibieza de la cera del altar, al olor de incienso, a la humedad pegada a la tela del pijama.
Reclinado en una cama turca en el palacio de Liria, me conto Aguirre, como sintiendose ya a salvo de todo aquello: «Lo que para los padres de la compania eran amistades particulares para Goethe eran afinidades electivas y yo que habia leido a Goethe asi lo creia. Un dia me llamo el director espiritual a su despacho, un jesuita que era famoso por la voz de baritono y porque llevaba siempre un tomate en los calcetines, como el que describe Perez de Ayala en
Los superiores habian observado que Jesus Aguirre tenia predileccion por un companero con el que siempre se le veia departiendo a solas durante el recreo en un rincon del patio. Un dia el padre prefecto le vio muy palido, le cogio de la oreja en un corredor y lo llevo a su habitacion. El prefecto pronuncio el nombre de un chico de Laredo llamado Antonio de aspecto curtido, de ojos negros, cejas prietas y mejillas muy carnosas. Jesus puso cara de sorpresa. Ante las preguntas cada vez mas directas e inquisitivas, con las orejas enrojecidas por el rubor, nego que entre ellos pasara nada mas alla de compartir la misma aficion por la lectura. No se masturbaban, no se intercambiaban ninguna caricia ni siquiera se tocaban. Solo leian a escondidas a Ortega y Gasset. No se sabe que era peor. Ante la rociada de amenazas y consejos, Jesus prometio que en adelante se dedicaria solo a jugar al balon. El prefecto, antes de despedirlo del despacho, mientras no dejaba de sobarle las mejillas, le hizo esta confidencia: «Anoche, despues de apagar la luz, me pasee como todas las noches por el dormitorio vigilando vuestro sueno. Guando ya estabais todos dormidos me fije en ti. Estabas destapado y tenias las dos manos entre las piernas dentro del pantalon del pijama. Eso es gravisimo. ?Lo sabes? Te doy dos dias para que te quites esas ojeras. Y si tienes que dormir con las manos atadas, hazlo como penitencia».
La sensualidad evanescente que le despertaba su prima Mariluz seguia siendo su obsesion. El 25 de mayo de 1952, desde Comillas le escribio; «Querida prima mia: espero mucho de ti y pido diariamente por tus intenciones al Senor. Entregate al trabajo pero como medio, nunca como fin. Una vez fuera del aula, piensa por ti misma. Hoy faltan pensadores, meditadores… Quiero encontrar contigo comprension y comunicacion de ideas; quiero llenar nuestras cartas, no de lineas insustanciales, sino de ideas: Unamuno decia que cuan-do escribas se denso, denso. Un virus irremediable me averguenza cuando pongo el sello. Mis cartas son agotadoras por la extension, parecen memoriales. Verter en mi correspondencia tantas cosas es quiza haberme impuesto el ascetismo de escribir. Lo importante ahora es resistir y atesorar y mas tarde, ya con suficiente riqueza para moverme con soltura, saldre a la palestra». En el refectorio habia un pulpito donde un alumno de un curso superior leia en voz alta un libro mientras los seminaristas comian en silencio» excepto los jueves y los domingos, en que se permitia hablar despues de la breve lectura de algun trance ejemplar del santoral. Jesus Aguirre se recordaba leyendo en plena pubertad desde el pulpito el relato moral del padre Risco titulado
«Querida prima Mariluz: ayer lei una resena extensa sobre la conferencia que dio Dali en el teatro Maria Guerrero el dia 11. El texto es interesante no solo artisticamente. He tomado notas. El ambiente y los sucedidos son realmente chuscos. Si fuiste o sabes algo, dime. Hoy probablemente no te escribire mas. Me esperan unas cuantas lineas de Ciceron. Una breve consideracion ?poetica? sobre mi rinconcito. Observar el valle, las montanas escarpadas y caigo enamorado en el mar, un elemento de vida que tiene presencia viva en mis suenos.»
Los jueves y domingos por la tarde habia paseo. Por las afueras de Comillas se veia pasar la fila oscura de seminaristas sobre las colinas verdes con sotana, bonete de cuatro puntas y esclavina con ribete morado. Algunos dias iban al cine.
A cuyo son divino
Vuelve a cobrar el tino
De su origen primero esclarecida
Oda a Salinas»
Despues de este alarde poetico el seminarista Aguirre tiene una bajada incomprensible y le recomienda a su prima que lea a Carmen de Icaza.
Su madre iba a la libreria Sur y a la Hispano Argentina a comprar los libros que le encargaba su hijo. Durante las vacaciones Jesus Aguirre leia y sonaba con ganar batallas misticas mientras ponia los pies a remojo en la playa del Sardinero. Tenia las piernas muy blancas y en las rotulas se le habian comenzado a formar unos callos de tanto estar de rodillas ante el sagrario. El gregoriano estaba modulando su mente en el canto de visperas. El olor a alcanfor de los corporales, el brillo de los calices, el roce del alzacuello, el tomate en el calcetin, las letras doradas del misal formaban la sustancia de las horas y los dias hasta que llego la primera rebeldia interior: estudiaba latin, griego, oratoria, declamacion, elocuencia y predicacion, pero no estaba dispuesto a renunciar a la lectura de Ortega y de Unamuno, que le ayudaba a salir de la jaula escolastica y le introducia en la aventura libre de la inteligencia. Con citas de estos autores, que eran reprobos para los padres jesuitas, Aguirre comenzo a escandalizar a sus companeros. No daba el perfil del neofito que suda obediencia por todos los poros, aunque el corazon de seminarista aun ardia bien bajo la sotana y la esclavina.
Querida prima Mariluz: No he leido nada de Maranon. Peman me parece horrible, lleno de topicos. Cada vez me afirmo mas en que Peman no es un valor sino un antivalor. ?Por que? Porque tiene capacidad y no la actualiza. Yo puedo perdonar al que no es un genio porque no puede pero no perdono al que por seguir un camino mas facil y de exito, mas populachero, deja un fruto colgando en el arbol de la fecundidad que Dios le da. Toda actividad ha de tener un matiz etico y es faltar a la dignidad el no cultivar el don de Dios que es el genio creador.
Durante una platica en la capilla, el padre prefecto de filosofos, Gonzalez Quevedo, un jesuita de caracter duro y obtuso, se destapo con un ataque feroz contra Ortega y Gasset, recreandose en una sarta de improperios. Jesus Aguirre capitaneo a un grupo de companeros rebeldes que en acto de protesta abandono la capilla. Despues de este alarde los superiores le insinuaron que de seguir por ese camino deberia abandonar el establecimiento, pero un dia, ya muy crecido y enamorado de su propia brillantez, defendio publicamente a Ortega en una discusion en el refectorio y la cosa se agravo al ser sorprendido leyendo
