gente famelica se abatia sobre las viandas con la misma furia con que ahora los ejecutivos, los banqueros y los burgueses se precipitan como gallinas sobre el bufet en cualquier fiesta elegante de Marbella. Poco despues oi contar que en Madrid el general Lopez Ochoa fue capturado por unos milicianos en un hospital-de Madrid donde se habia refugiado. Lo montaron en un camion hacia las afueras de Carabanchel para fusilarlo en un desmonte, pero durante el camino alguno de sus captores tuvo prisa y se precipito sobre su cuello con un sable y le separo la cabeza del cuerpo de un tajo y luego fue exhibida clavada en lo alto de una pica». Terminada la guerra, Carmen Aguirre, por influencia de su hermano Jesus, ascendido a general de division, se empleo en las oficinas de la papelera Sniace de Torrelavega como secretaria del director de la empresa, Eugenio Calderon, amigo de Franco, quien en adelante protegeria al nino y le pagaria sucesivas becas de estudio. La madre se quedo a vivir en Torrelavega, en un piso adornado como un boudoir de madama, y dejo a su hijo en Santander al cuidado de los abuelos. El futuro duque de Alba crecio jugando con sus primos a las canicas y a las chapas en cualquier plazoleta cerca de la casa de la calle Bonifaz, 5, mientras se preparaba para tomar la primera comunion embutiendose de memoria todos los dogmas del catecismo. Eran tiempos de desolacion, de hambre canina remediada con boniatos y pan de serrin, de terror por las delaciones y represalias, de venganzas privadas, de fusilamientos metodicos de rojos en las tapias de los cementerios. A este horror se sumo tambien un estrago de la naturaleza. En la madrugada del 16 de febrero de 1941, cuando Jesus iba a cumplir siete u once anos, nadie sabe, ?por que hablar de los seres divinos?, la mente del nino fue iluminada por un cumulo de potentisimas y devastadoras llamas. Su inconsciente ya no pudo evadirse de aquel resplandor del infierno. Favorecido por un viento sur de 140 kilometros por hora, un cortocircuito, que se produjo en el numero 5 de la calle Cadiz, convirtio en cenizas el antiguo casco amurallado de la ciudad de Santander. Jesus Aguirre conservo siempre en su memoria la imagen fantasmagorica de la catedral castigada por el fuego como una forma de la ira despues el duque de Alba cuando recorria los salones de palacio con la memoria perdida.
Jesus Aguirre fue bien recibido esta vez en el colegio Lasalle, el de los hermanos del babero, para estudiar el bachillerato. Aprobado el ingreso con el aplauso de familias y superiores, la abuela Jesusa, que ya comenzaba a sentirse orgullosa de las replicas inteligentes de su nieto, comenzo a bordar las iniciales del nino en el bolsillo de la tetilla izquierda de los guardapolvos a rayas con cuello y cinturon azul. Bordaba con seda roja la P del primer apellido en toda la ropa del nino bajo el ruego imperioso de su hija, pero la senora ya hacia tiempo que habia dejado de creer que el adulterio seria reparado para que ella pudiera pasearse por Santander con la cabeza bien alta. En todas las listas del colegio se le nombraba Aguirre y ese fue el motivo de las primeras bromas crueles en el recreo.
Entre las gracias de Jesus, la mas notable fue su voz de contralto bien educada, un don que le permitio formar parte de la escolania. Se engancho a la musica. Se sumo a las lecciones de piano que una profesora particular le daba en casa a un condiscipulo. Su madre queria educarlo en el refinamiento. «Solo puedo decir que todo lo que aprendi de sensibilidad, de literatura, de musica, lo aprendi en mi casa, fundamentalmente de mi madre.» Sacaba las mejores notas del curso y era el primero de la clase, pero un dia aciago en el patio del colegio, siendo ya un chaval con la primera pelusilla en el bigote, un companero rufian lo llamo hijo de puta. Ese insulto solia estar desprovisto de malicia, a veces era incluso un elogio, y se decia contra cualquiera en un momento de ira o de camaraderia, pero esta vez, mas que el insulto le hirio el coro de risas malvadas que lo acompano.
Comenzo a sentirse distinto y como reaccion se refugio en si mismo con largos periodos de enclaustramiento. Mucha lectura en la mesa camilla bajo el flexo y, de cena, siempre verduras, esa era la receta de nuestro heroe. Mientras los demas alumnos jugaban, gritaban, daban patadas al balon, saltaban, se perseguian y terminaban la media hora de asueto completamente sudados jadeando, el cuchicheaba en un rincon del patio con un companero de clase que le fuera propicio como si compartieran un secreto prolongado despues con sospechosas miradas y risitas cuando formaban filas para volver al estudio. Esas amistades particulares estaban muy mal vistas por los superiores del colegio y fue advertido por el prefecto. Era la primera vez.
Este afan por ser aceptado y querido lo unio al deseo de escapar. Leia alguna que otra novela de aventuras, que desataba la parte mas noble de la imaginacion. Julio Verne, Salgari
Por ese tiempo, mientras descubria el primer placer de la mente, Jesus Aguirre vio que en su ropa marcada habia desaparecido la P misteriosa. Sus preguntas no fueron respondidas, pero el muchacho era bastante despierto como para saber en que consistia el secreto acerca de su llegada a este mundo. Su madre acabo por aceptar que su amante no cumpliria nunca la promesa de regularizar su matrimonio. La sospecha se habia confirmado. El militar Prats que se habia hecho pasar por soltero para enamorar a Carmen era, en realidad un hombre casado con tres o cuatro hijos. Al ser descubierto prometio reconocer a su hijo, pero en aquellos anos esto era practicamente imposible. Jesus Aguirre era un hijo natural, solo eso y nada mas, ante la Iglesia y el registro civil.
La lectura de dos novelas en plena pubertad le ayudo a disolver el trauma en el inconsciente. Jeromin, hijo bastardo del emperador Carlos V, educado durante la infancia por una familia en el poblachon de Leganes, cumplira su alto destino por la persona que es y no por su origen. El emperador lo reclamo cuando al final de su vida estaba recluido en el monasterio de Yuste y Jeromin se abrio paso por su inteligencia, sagacidad y elegancia en medio de la azarosa corte de su hermano Felipe II hasta ser reconocido como don Juan de Austria y nombrado capitan de la Armada contra los turcos en la batalla de Lepanto.
Bajo la mascara de Pimpinela Escarlata se movia el dandi Sir Percy Blakeney, miembro de la aristocracia inglesa, con todas las caracteristicas de la doble personalidad, un justiciero que rescataba de la guillotina a muchos nobles en medio del Terror de la Revolucion Francesa y los ponia a salvo en Inglaterra. Los ardores de la pubertad rebajaron el rango de las lecturas. Ahi estaban los engendros de Vicki Baum y Lajos Zilahy. Aguirre siempre recordaria la primera pulsion sexual misteriosa que obtuvo de un oscuro relato que leyo en un folleto adquirido en un puesto de periodicos y de libros usados de la estacion de Santander. Formaba parte de una novela de Dostoievski, era la confesion de Stavroguin, en la que describe con pormenor un estupro. Ese delito pecaminoso y carnal que se cometia con mujeres menores de quince anos le lleno de un prolongado desasosiego, al tiempo que comenzaba a despertarse el fantasma de la sexualidad con su prima Mariluz. Pero siempre volvia a Goethe para purificarse y sobreponer su inteligencia ante los demas con una cita aprendida de memoria.
Jesus Aguirre tomo contacto con la vida intelectual de Santander en 1951 a traves del grupo Proel, una revista que el gobernador civil Reguera Sevilla, hombre ilustrado, editaba gracias al impuesto sobre las vacas. Alli publicaban versos Pepe Hierro, Julio Maruri, Garlos Salomon y muy especialmente escribia Ricardo Guiton, cuya amistad fue muy importante para el protagonista de esta historia. A traves del grupo Proel descubrio Jesus Aguirre a la generacion del 27, en especial a Pedro Salinas. La poesia le abrio las carnes y una fuerza desconocida le hacia correr por las calles recitando versos en voz alta contra el viento.
De Goethe paso a Eugenio d'Ors, a Unamuno, a Pio Baroja, a Ortega. La pedanteria era su levita preferida. Compraba libros en la libreria Sur de Manuel Arce y en la Hispano-Argentina de Pancho Perez Gonzalez, unos nombres que irian unidos a su vida, antes de que nuestro heroe alcanzara la cima de la aristocracia. Durante el bachillerato en el colegio Lasalle escribia versos eroticos, que destruia despues de leerlos en secreto a algunos companeros. El sabia que debia afirmar su personalidad mediante la inteligencia. Necesitaba desarrollarla sobremanera para ocultar la oscuridad de un origen incierto. Termino el bachillerato con premio extraordinario en el examen de Estado, que realizo en 1951 en la Universidad de Oviedo.
1950
