Gerona se habia proclamado campeon nacional de hockey sobre ruedas. Que habian sido concedidos seis millones para reformas urbanas en Gerona. Que en Madrid se habia inaugurado el III Salon de la Moda Espanola, por el que desfilaron 80 modelos. Que la cancion de moda era: 'La muchacha que patinando se cayo. Y en el suelo se le vio… que se le vio? Que no sabia patinar'. Que Nuestra Senora de Montserrat era la patrona de los pasteleros y de los confiteros. Que en Lisboa un hombre comia exclusivamente serrin desde hacia tres anos. Y que Franco, en un discurso a los asesores religiosos de Auxilio Social habia dicho: 'La batalla que hace nueve anos nosotros hemos emprendido es la batalla que no se pierde: la batalla de Dios'.
Llegados aqui, todos los que no intervenian en las partidas de domino se dispersaron, excepto el camarero Ramon. Matias, aquella tarde, espoleado porque su nieto, Cesar, empezaba a deletrear 'a-bue-lo' les pego a sus adversarios una paliza fenomenal.
CAPITULO XXVIII
– QUE ESTAMOS HACIENDO EN UpA? Podemos regresar a Moscu…
Asi lo hicieron. Los tiempos habian cambiado. ' La Pasionaria', Cosme Vila, su mujer e hijo, Regina Suarez y el madrileno Ruano, ademas de algunos mutilados que se les habian unido, cargaron con la emisora Radio Espana Independiente y volvieron a la capital de la URSS.
Su euforia estaba justificada. Suponian que el regimen de Franco tenia los dias contados. Desde Moscu, en sus emisiones, bombardearon a la poblacion espanola con frases que parecian ultimatums. Invitaban a la gente a que secundara la lucha de los maquis que, en efecto, estaban efectuando actos de sabotaje en diversas zonas del territorio nacional. En Francia acababa de crearse el Buro Politico, al mando de Santiago Carrillo, para cursillos intensivos de tres meses. Segun noticias, las zonas mas activas eran Levante y Aragon. Tambien Andalucia, bien que el individualismo andaluz era mas proclive al anarquismo que a una accion coordinada. Tambien Galicia, donde todo lo que fuera 'clandestino' y 'misterioso' tenia buena acogida.
Uno de los slogans utilizados por Cosme Vila en la emisora era que la URSS, despues de su victoria, convertiria en democracias las naciones ocupadas. Cosme Vila, al decir esto, sonreia por lo bajines. ' La Pasionaria' no se manifestaba al respecto. Regina Suarez se encogia de hombros. 'Lo que haga Stalin lo doy por bien hecho. Ha demostrado ser el hombre mas astuto y mas fuerte del planeta'.
La mujer de Cosme Vila entreveia la posibilidad de volver a Gerona, con su hijito, que era casi trilingue: catalan, castellano y ruso. Muchacho avispado, al que Angel gustosamente hubiera sacado una coleccion de fotografias. Cosme Vila era el mas esceptico del clan. No tenia la menor confianza en las 'democracias occidentales', las cuales, de haber querido derribar a Franco, lo hubieran hecho ya y hubieran juzgado al Generalisimo como se aprestaban a juzgar a Petain y a Laval. No obstante, no daba el pleito por perdido. A lo mejor, una vez vencido el Japon, Stalin se decidia a exigir el desmantelamiento del franquismo.
' La Pasionaria' estaba contenta porque muchas fabricas y centros de la URSS continuaban siendo bautizados con el nombre de su hijo, Ruben, y el estandarte bajo el cual cayo muerto figuraba ya en el Museo del Ejercito de Moscu. Cosme Vila, en cambio, estaba preocupado. Su mujer habia empezado a perder peso y desmejoraba a ojos vistas. Una inmensa fatiga se habia apoderado de su cuerpo y la comida le sentaba fatal. En Moscu visitaron a su medico de cabecera -doctor Stronsky, antiguo combatiente en la guerra de Espana- y el diagnostico, previos los analisis de rigor, fue fulminante: leucemia. La noticia cayo sobre Cosme Vila y camaradas como un rayo. No habia nada que hacer. Ni siquiera la medicina sovietica podia detener el acelerado avance del mal.
– Cuanto calculan que podra vivir?
– Tres meses a lo sumo…
Tres meses. Tal vez lo suficiente para que la victoria fuese total y se distribuyeran definitivamente las zonas de influencia. Cosme Vila simulo la mayor consternacion. En efecto, el jefe comunista de Gerona se habia cansado a la postre de tener a su lado una mujer que se lamentaba de noche y de dia, y habia encontrado consuelo en una maestra amiga de Regina Suarez, llamada Leonor. Era de Alicante y alegre como unas castanuelas. Se veian a escondidas y Leonor, enamorada casi escandalosamente de Cosme Vila, debia hacer verdaderos esfuerzos para que no se descubriera su secreto. Era la hija de un militar republicano que volo por los aires en el frente de Madrid. Tres meses le parecio mucho tiempo…, pero sabria esperar. Incluso, en prueba de honestidad, le propuso a Cosme Vila una tregua hasta que este quedara libre y pudieran unir sus vidas.
Cosme Vila habia entrado en contacto con varios desertores de la Division Azul, que le habian contado verdaderas atrocidades sobre la represion franquista. El hombre no se acordaba en absoluto de su debe en esta materia, de los desmanes y asesinatos que habia cometido al inicio de la guerra civil. Ignoraba la palabra remordimiento. La causa por la que luchaba era sublime: redencion universal. Estaba convencido de que, a la larga, el mundo seria comunista, aun sin necesidad de una tercera guerra mundial. Leonor compartia su parecer. Detectaba en las 'democracias' flaquezas inadmisibles, candidez, hedonismo, que irian socavando su poderio. Y pensaba que los paises colonizados por tales democracias se levantarian con gesto agrio exigiendo la justicia primero y la independencia despues. Claro que, para que todo ello ocurriera, seria preciso esperar mas de tres meses…
En Gerona habia quien escuchaba Radio Espana Independiente. Ademas de los comunistas anonimos, el padre Forteza. El padre Forteza volvia del reves los argumentos y no temia, a la larga, ninguna catastrofe para Occidente, porque donde el detectaba 'flaquezas' y 'candidez' era en los planteamientos de la URSS. Sin religion el hombre no podia vivir. Y aunque el comunismo era una suerte de religion, le faltaba la trascendencia, el consuelo de saber que no todo acababa con la muerte.
Tal vez la mujer de Cosme Vila, de haber oido al jesuita, le hubiera dado la razon. No hubo necesidad de comunicarle el diagnostico de los medicos: sentia como el mal se apoderaba de su ser. Y siendo esto asi, de que le servirian Lenin, y Stalin, y la redencion universal? De que le serviria la conferencia de Yalta? Miraba 'Cosme Vila y pensaba: 'Que sera de el?'. Miraba a su hijo, rebautizado Wladimir y se preguntaba: 'Que sera de el?'. Leonor intentaba consolarla. 'Anda, mujer, que la naturaleza da muchas sorpresas y a lo mejor te curas. No olvides que los medicos rusos tambien se equivocan'.
No se equivocaron. Antes de que finalizara el mes de mayo la mujer murio. Fue enterrada muy cerca de donde lo fuera Jose Diaz, el secretario general del Partido Comunista, que se suicido. Aquel dia la emisora Radio Espana Independiente se dirigio a los espanoles como si nada hubiera ocurrido…
Y entretanto, todavia quedaban varios miles de ninos espanoles repartidos por la URSS y los territorios ocupados. Cuando podrian 'repatriarse'? Y como? Regina Suarez hubiera querido reunirlos a todos y enviarlos por via aerea a Madrid.
Tambien habian cambiado las cosas en Gerona. Ignacio ya no era un abogado 'novato' sino que, en la Audiencia, daba muestras de una claridad mental y de unas facultades persuasorias que, dada su juventud, causaban el asombro de los magistrados. Falta le hacia a Manolo que su 'pasante' se comportara asi porque su bufete era ya, con mucha diferencia, el mas prestigioso de la provincia. Hasta el extremo de que se permitian el lujo de rechazar determinados asuntillos y cederselos a Mijares, el abogado de la Agencia Gerunda, el cual, dicho sea de paso, era un segundon.
A todo ello habia que unir la herencia que le cayo del cielo a Ignacio a traves de Ana Maria, a traves de la fuga de don Rosendo Sarro, quien, segun noticias, se estaba afianzando cada vez mas en el Brasil. Esther tomo la iniciativa.
– No crees, Manolo, que deberias concretar, en el bufete, la situacion de Ignacio?
– Concretar…? Que quieres decir?
Esther, como siempre, se acurruco en el divan.
– Modificar las condiciones… Ahora le tienes a sueldo, no es eso?
– A sueldo, mas comisiones… -Manolo anadio-: No creo que tenga queja.
Esther insistio. Era evidente que una idea fija le bailaba por la cabeza.
– El muchacho, que yo sepa, no se ha quejado…
La mujer anadio, despues de una pausa:
– Admitirias que, para ti, es una pieza fundamental?
Manolo miro expresivamente a Esther. Empezo a barruntar que la cosa iba en serio, pues la mujer fumaba con su larga boquilla.
