– Si, lo admitiria -asintio Manolo-. Ignacio es mucho mas que un pasante. Es un abogado de tomo y lomo.

– De tomo y lomo… -Esther midio bien sus palabras-, que por lo mismo entrana un peligro.

– Cual?

– Que cualquier dia se te escape.

– Escaparse…?

– Si. Quiero decir… que te diga adios muy buenas y se establezca por su cuenta.

Manolo sacudio la cabeza, como si le picara un mosquito.

– Bah…

– O que coja el portante, puesto que a Ana Maria no acaba de gustarle Gerona, y se plante en Barcelona…

– En Barcelona? Mi padre, si te oyera, soltaria una carcajada…

Esther no prolongo la conversacion. Le repitio: 'Piensalo. Que no se te escape…', y la mujer le dio un beso a Manolo y se fue a la peluqueria Charo.

Manolo, al quedarse solo, reflexiono. Fue el quien, esta vez, se sento en el divan, a horcajadas y encendio un pitillo. Sabia que Esther no hablaba nunca porque si. Y en esta ocasion el tono de su voz no mentia. Era algo que sin duda habia meditado largamente.

El tira y afloja duro un par de dias. Manolo inspeccionaba de reojo a Ignacio, quien volcaba toda su concentracion en los expedientes. Y segun como le fuera en el Juzgado o en la Audiencia regresaba de malhumor o con aire triunfal.

La idea de Esther se clarifico de forma meridiana: sugirio el ascenso de Ignacio a la categoria de socio, a todos los efectos. 'Cambiar la placa de la puerta y poner: Bufete-Abogados. Manolo Fontana-Ignacio Alvear'. Asi, de pronto, podia parecer exagerado; a largo plazo, sacar la loteria. Amarrar al muchacho, tal vez para siempre…

Manolo, despues de darle vueltas y mas vueltas, cedio. Los argumentos de Esther se le antojaron convincentes. Era un cambio brutal, pero prenado de sentido comun. 'Para que no se te escape…'

– De acuerdo! Mi socio… Y beneficios a medias -luego anadio-: Ignacio se lo ha ganado a pulso y mi padre repite siempre: caballa ganador.

Esther sonrio, halagada. A veces a Manolo, muy suyo, se le olvidaban cosas elementales. Y se acerco al ventanal y miro fuera, a la Rambla.

– Me alegro mucho… Y no te arrepentiras.

Manolo se le acerco y le dio un beso.

– Pleito decidido…

* * *

Cuando Ignacio se entero de la noticia quedo estupefacto. Confiaba, como no!, en sus propias fuerzas, pero jamas se le habia ocurrido semejante distincion, ni habia pensado nunca en emanciparse. Tenia mucho que aprender. Tambien sabia que don Jose Maria Fontana, en sus periodicas visitas a Gerona, soltaba siempre lo de caballo ganador.

Se alegro lo indecible y Ana Maria pego un salto y llamo por telefono a Manolo y Esther. 'Me habeis hecho muy feliz, muy feliz…' Los dos matrimonios acordaron celebrar con cierto fausto el acontecimiento. 'Socios, a todos los efectos…' Se reunieron a cenar en el restaurante de la Barca y sellaron el pacto, que luego ratificarian en el despacho del notario Noguer. A Ignacio le parecio que subia en globo. Ana Maria llego a pensar que Gerona le gustaba un poco mas… Acordaron publicar la noticia en Amanecer. Un anuncio. 'Bufete-Abogados. Manolo Fontana-Ignacio Alvear'. Luego, encargarian la placa, que debia ser dorada y con las letras bien visibles. Luego, contratarian otra secretaria. Luego, le harian un regalo al viejecito que se sabia de memoria el Aranzadi…

En el piso de la Rambla hubo repique de campanas por tres motivos: por el triunfo de Ignacio, porque el Barcelona Club de Futbol acababa de proclamarse campeon de Liga 1944-1945 -Eloy-, y porque el Papa estaba a punto de convertir en dogma la creencia popular en la Asuncion de Maria.

Carmen Elgazu preparo un almuerzo especial en honor de los nuevos socios. Matias encendio su mejor cigarro habano, como en los tiempos en que vivia don Emilio Santos, director de la Tabacalera. Luego quiso evitar que a Ignacio se le subieran los humos a la cabeza y le puso el ejemplo de Churchill, quien, inmediatamente despues de su victoria en Europa, en vez de reclamar aumento de sueldo habia presentado su dimision al rey Jorge VI como primer ministro, como primer lord del Tesoro y como ministro de Defensa, quedando encargado de formar nuevo gobierno.

– Esta es una leccion, Ignacio… Mision cumplida; ahora, a trabajar, empezando de nuevo.

Ana Maria sentia una especial inclinacion por Matias, dentro de los limites que imponia la diferencia de clases. Su buen humor -pese a las punzadas del reuma- era contagioso, lo mismo que su ironia. Los Sarro eran de otra pasta, pero tal vez por ello tuvieron que emigrar. Carmen Elgazu dramatizaba demasiado las cosas. Dramatizaba incluso los festejos y las celebraciones. La Asuncion de Maria! Maria llevada incorrupta al cielo por los propios angeles! Lloro con solo imaginarlo. Matias, en cambio, comento: 'Largo viaje… Claro que se conocen el camino'.

Por si fuera poco, hubierase dicho que Carmen Elgazu le 'pedia' responsabilidades a Ana Maria porque pasaba el tiempo y no les decia: 'Van ustedes a ser abuelos otra vez'. Claro que, en todo caso, el responsable debia de ser Ignacio, pero Carmen Elgazu sostenia la tesis de que, en el matrimonio, quien a la larga llevaba la voz cantante era la mujer. 'Si ella quisiera de veras ser madre… Pero a lo mejor quiere conservar el tipo, lo mismo que le ocurre a Paz'.

Carmen Elgazu se equivocaba. Ignacio y Ana Maria hubieran querido tener hijos. Se habian concedido un plazo a si mismos, como lo hiciera la Voz de Alerta, pasado el cual visitarian al doctor Morell. A ver quien fallaba de los dos, a ver si encontraba el remedio…

Eloy, aupado por la victoria del Barcelona Club de Futbol -Pachin, el maximo goleador-, anduvo pensando, a lo largo de aquel almuerzo, y sobre todo en el momento del brindis con champan, en la suerte que habia tenido, dada su orfandad. Era dudoso que sus padres 'reales' le hubieran querido tanto como le querian los Alvear. 'No soy su ahijado. Soy su hijo…' Si no, a santo de que Matias no se cansaria de perder una y otra vez al futbolin y se esconderia en el estadio de Vista Alegre para ver al 'renacuajo' jugar con los juveniles?

Carmen Elgazu tenia un proyecto, mejor dicho, un deseo, pero no se atrevio a ponerlo sobre la mesa en aquella ocasion tan propicia: el 4 de junio tendria lugar la III peregrinacion a Fatima… Ignacio les hubiera pagado gustosamente el viaje a ella y a Matias! Pero no se atrevio… Delante de Ana Maria, se sentia a veces un tanto acobardada.

– Habla, habla -la achucho Matias-. Tu quieres decir algo y no te atreves.

Carmen Elgazu, como siempre que bebia champan, eructo.

– Nada, nada… Cosas mias. No tiene importancia.

Y la peregrinacion a Fatima se quedo sin el matrimonio Alvear.

* * *

El doctor Chaos era uno de los hombres mas afectados por la derrota del Eje. Siempre habia defendido las teorias totalitarias -sobre todo, las de Hitler-, y no iba a desdecirse ahora porque en el campo de batalla las cosas se habian torcido. Mas aun. Teniendo en cuenta que quien asesto al Fuhrer el golpe de gracia fue la URSS -otro Estado totalitario-, estaba convencido de que, a la larga, el se hallaba en la buena via, aunque las circunstancias del momento llevasen a pensar lo contrario.

Pronto, e inesperadamente, tuvo ocasion de demostrar si su postura era meramente teorica o bien si estaba dispuesto a jugarse algo -tal vez, el pellejo- por defenderla. Recibio en la clinica al consul aleman Paul Gunther, imponente con sus casi dos metros de estatura y sus dos perros picardos. Paul Gunther estaba enterado de las ideas del doctor y de ahi que lo eligiese como complice de su plan.

El doctor Chaos le recibio en su despacho. Sin ambages, el consul Paul Gunther le confeso que estaba aterrorizado. La guerra en Europa habia terminado y empezarian las investigaciones personales por parte de los vencedores.

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