Pocos dias les bastaron para adecuarse a la nueva situacion. El termometro llego a marcar los cincuenta grados bajo cero. Hacer guardia mas de diez minutos seguidos era la muerte. Y tenian prohibido fumar, porque la chispa del cigarrillo podia orientar al enemigo. Solo fumaban en el fondo de las trincheras, aunque el tabaco ruso les producia carraspera.
Y alli se quedaron, cumpliendo con su deber para con la 'patria' que los acogio y sirviendo a su ideal. Cierto que la maquina de guerra puesta en marcha por los alemanes causaba pavor; pero un sexto sentido les decia que la Union Sovietica -con la ayuda de los Estados Unidos- acabaria venciendo.
Un aparato de transmision les comunico una noticia que tenia su mordiente, y que a los divisionarios posiblemente les hubiera alegrado: la primera sangre espanola derramada habia sido la de Ruben, unico hijo varon de la Pasionaria. Ruben llevaba el brazo en cabestrillo y una condecoracion militar: la Orden de la Bandera Roja, que le habian impuesto en el propio Kremlin en una ceremonia que no olvidaria jamas.
– Te das cuenta? Ellos nos dan ejemplo…
– A medias -susurro alguien.
– A que te refieres?
– Al secretario general del Partido, Jose Diaz. Ha sido incapaz de resistir su enfermedad y se ha tirado por una ventana, falleciendo en el acto.
– Donde?
– En la capital de Georgia, Tbilisi…
' La Pasionaria' y su sequito se fueron a la estacion de Kazan, con destino a Ufa. La poblacion en masa abandonaba Moscu, donde habian estallado desordenes y habian sido asesinados buen numero de policias. Los mas audaces se dirigian hacia los dos fosos antitanques que Zhukov habia hecho excavar en torno a la capital. Los aviones alemanes veian una sutil linea negra, un verdadero cinturon humano, sobre el cual hacian llover versos: 'Senoritas de Moscu, no os tomeis tanto trabajo, porque llegan nuestros tanques a llenar vuestros hoyitos'.
La estacion de Kazan estaba sumida en tinieblas, medida de seguridad contra los bombardeos. Una ingente multitud fugitiva se movia entre aquellos trenes. Cosme Vila no podia sospechar, viendo a su mujer y a su hijo, que el viaje seria interminable, que duraria nueve dias, puesto que debian dejar paso a los trenes que iban en direccion contraria, hacia los frentes.
La poblacion de Ufa era, que curioso!, musulmana sunnita. Ala era Dios y Mahoma su profeta. Cosme Vila comento: 'Esta visto que no hay quien pueda acabar con la religion'. Regina Suarez le informo de que los musulmanes en las Republicas Sovieticas de Siberia debian de aproximarse a los cuarenta millones y que, por lo tanto, no habia mas remedio que respetar su credo.
En Ufa, en medio de la barabunda, y gracias a la proteccion de las autoridades, consiguieron una casa modesta donde vivir y donde instalar la emisora Radio Espana Independiente, la cual de momento solo podia recibir informacion de Radio Nacional de Espana y de Radio Berlin -kaput!- y, por supuesto, de la BBC de Londres, que era su alimento cotidiano.
Las noticias eran deprimentes, pero tampoco era cosa de tirar la toalla. Ruano, que continuamente entraba y salia y charlaba con todos los corresponsales que se le ponian a tiro, habia logrado pergenar una especie de sintesis, que incluso redacto, para ser mas preciso. Entretanto, la Pasionaria, Regina Suarez y Cosme Vila se turnaban en las emisiones, a sabiendas de que estas eran escuchadas en Espana. El comienzo era siempre el mismo: 'Aqui, Radio Moscu…' Ello tranquilizaria a buen seguro a los radioyentes.
Ruano les conto que los alemanes habian previsto en cierto modo la epoca de la nieve, pero no la de las lluvias. 'Todos los rios se desbordaron. Inundaciones que se perdian de vista presentaban obstaculos infranqueables. Era el barro. Los camiones se hundian en un fango sin fondo. Los vehiculos se atascaban hasta los ejes, los caballos hasta el vientre. La marcha se convertia en un calvario, en el lodo que llegaba hasta mas arriba de las botas, metiendose en la ropa, manchando la cara, ensuciando las armas, malogrando el alimento. Se hacia imposible vivaquear y como las casas estaban incendiadas, las tropas, agotadas, debian dejarse caer en el fango. En el centro existia la linea majestuosa, la autopista de Moscu; pero, que suponia una calzada unica, casi sin conexiones laterales, cuando se trataba de aprovisionar a cinco ejercitos?
'Por supuesto, Hitler, en la retaguardia, no tenia ningun motivo para sospechar que su campana en Rusia habia fallado. Le irritaba, esto si, la lentitud de las operaciones, pero el plan seguia siendo posible. La idea de tomar Moscu persistia en toda su amplitud. Las primeras heladas, bajo el sol diurno, permitieron restablecer algunos enlaces y que los ferrocarriles volvieran a funcionar. Y la idea de que tomar Moscu seria el fin de la guerra levantaba el animo de las tropas fatigadas. El general Guderian instalo su cuartel en la provincia de Tula, en Yasnaia Poliana, el feudo de Tolstoi, cuya tumba habia sido minada. Los alemanes franquearon el canal Moscu-Volga y se corto el ferrocarril Moscu-Leningrado. Pero, de pronto, llego la nieve y colapso la operacion de nuevo. Las locomotoras se helaban. Los cierres de los canones se negaban a abrirse. Algunos tanques tuvieron que ser abandonados porque era imposible despegar las orugas del suelo. El pan se cortaba con hacha. La mantequilla se volvia de marmol. Un herido inmovilizado se congelaba a los pocos minutos. La orina se helaba al salir del cuerpo y algunos hombres morian por congelacion del ano. Se utilizaban las ropas de los hombres que se hacian prisioneros y tambien las de los muertos'.
El intelectual Ruano, que tenia perfil de aguila y al que por proceder de Cordoba las mezquitas le resultaban familiares, les dijo a la Pasionaria, a Regina Suarez y a Cosme Vila y su mujer que tal relato pertenecia a un pasado que se le antojaba remoto: otono de 1941. A partir de diciembre la situacion se habia modificado, con la llegada de la nieve en cantidades abrumadoras. La batalla de Moscu tomo un caracter mas dramatico aun. Nadie sabia de donde los generales rusos habian tomado la fuerza necesaria para resistir la embestida. La tercera parte de las unidades que la emprendieron eran tropas siberianas. Los rusos tenian ropas acolchadas, botas de fieltro, gorros de piel y blusas blancas echadas por encima de sus largos capotes. Todos los vehiculos automoviles estaban provistos de estos objetos de primera necesidad en la Rusia invernal: cadenas. Los lubricantes estaban calculados para las bajas temperaturas. Los mismos caballos tenian un capacidad de supervivencia y unas reservas de fuerzas fenomenales, aunque no encontraban como follaje mas que los techos de balago de las isbas. Se tomaban el desquite de esa guerra transformada por el hielo. Patrullas de caballeria abrian camino, relevos de enlace montados llevaban ordenes, mientras los motoristas alemanes se veian apeados por la nieve y los aparatos de radio se atascaban con el frio.
'La moral de los soldados nazis estaba destrozada. No se rendian porque enfrente estaban 'los rusos'. El horror al cautiverio era la fuerza moral por el que el ejercito aleman seguia moviendose. Los mas agotados o los mas desesperados se pegaban un tiro en la sien, o se dejaban caer en la nieve para morir'.
Llego la orden de Hitler: 'Resistir!'. No avanzar mas, pero resistir. Habia que borrar el espectro de la retirada napoleonica, evitar la repeticion de la campana de 1812. Pero los generales del frente estaban consternados. Ante la superioridad numerica y material de los rusos, el peligro de disociacion de los ejercitos alemanes era inminente. Alemania habia metido ahi, en efecto, tres millones de soldados, y las llanuras nevadas parecian vacias! El ejercito aleman tenia que luchar para no perecer. Hitler tomo personalmente la responsabilidad del mando de las operaciones, relevando al general Guderian.
– Ahora nuestros ejercitos -prosiguio Ruano- han pasado a la contraofensiva, aunque desde Moscu ello debe de parecer inimaginable. Pero ahi los corresponsales discrepan. Los hay que consideran correcta la decision, el objetivo de destruir la totalidad del centro enemigo, y los hay que consideran que la ambicion de Stalin es excesiva, como lo fue la de Hitler al intentar aniquilar el ejercito sovietico en una corta campana de verano. Stalin intenta aniquilar a Hitler en una corta campana de invierno, y ello parece utopico. Es posible que se trate de un error. En algunas zonas ha empezado el deshielo y ahi nuestros hombres ya no pueden combatir con la misma fuerza, pues los rios se ensanchan hasta perderse de vista y la llanura entera se convierte en un mar de barro. Por lo demas, nuestros hombres estan tambien algo agotados, como lo estaran, a buen seguro, si es que viven aun, los camaradas Soldevila y Puigvert.
Regina Suarez intervino. Hizo a su vez un resumen de lo que andaba contando, minuto a minuto, Radio Berlin. Segun Hitler, en el frente ruso, en 1942, debia alcanzarse el objetivo que se perdio en 1941. Hitler habia desdenado ahora Moscu y volvia a la ofensiva por las alas. Se luchaba de forma terrible en Sebastopol. Lucha de artilleria. Los alemanes, con el canon mas gigantesco que hubiera existido nunca, el Dora, la altura de cuyo fuste era la de una casa de dos pisos y que lanzaba obuses de siete toneladas. Setenta trenes habian sido necesarios
