Novgorod, despues de los terribles asedios a que se habian visto sometidos.

En efecto, la guerra continuaba, y pese a haberse estrellado en Moscu el intento aleman de ocupar la capital -pronto se lanzarian a otro ataque, y esta vez seria decisivo-, la victoria en aquellos meses parecia inclinarse del lado de Hitler. Sus tropas estaban a tres marchas de Suez, en Africa, y en el frente ruso se aprestaban al asalto del Caucaso y del Volga, al tiempo que se fijaban un ideal supremo: la conquista de Stalingrado, enclave de primer orden. Stalin se quejaba de que sus aliados le traicionaban pues no abrian el segundo frente que les exigio. Llego incluso a creer en contactos secretos entre Inglaterra y Berlin. Churchill se desplazo a Moscu. 'Ustedes tienen miedo de medirse con los alemanes', le dijo Stalin. 'Ustedes eran sus aliados mientras que nosotros ya luchabamos solos contra ellos'.

La batalla de Stalingrado fue implacable desde el primer momento. La resistencia de los rusos era feroz y no daban importancia a la caida de vidas humanas, porque las tenian de respuesto. Parte del material se fabricaba al otro lado de los Urales, pero lo importante se lo suministraban los Estados Unidos a traves de las rutas mas diversas. Stalin no dejaba de pedir mas y mas. En solo un ano America habia suministrado a Rusia mas de tres mil aviones, cuatro mil tanques y mas de medio millon de vehiculos automoviles. Y habiendo perdido Rusia la mitad de sus recursos alimenticios, America les enviaba proteinas y calorias en la forma mas concentrada y deshidratada posible. Varias fabricas del Middle West fabricaban bortsch reducido a las dimensiones de una caja de cerillas, y tushuha, o cerdo a la rusa. Pero el gobierno sovietico pedia la supresion de todas las indicaciones de origen, afirmando que a su pueblo le pareceria una humillacion ser alimentado por el extranjero. Hitler traslado gran parte de las fuerzas de Sebastopol al norte, a Leningrado. La ciudad estaba a la vista. Desde sus posiciones, los alemanes veian la cupula de San Isaac, la aguja del Almirantazgo, la fortaleza de Pedro y Pablo. Las tropas alemanas las mandaba el mas reciente de los mariscales: Erich von Manstein. La poblacion civil se mostraba a la altura del heroismo de los combatientes. El arsenal humano de que Rusia disponia era inextinguible. Habian perdido mas de cuatro millones de prisioneros en catorce meses de combate, pero la capacidad de reconstitucion de su ejercito seguia siendo fenomenal.

Mas al Sur, en Damiansk y en Volchov, las batallas eran tambien horribles. En Volchov los rusos, cercados, llegaron al canibalismo, a los suicidios colectivos, a las muertes por hambre. El verano habia transformado el bosque petrificado en un cenagal de gusanos. Los destacamentos alemanes que penetraban en el perimetro cercado veian continuamente verdaderos montones de insectos que indicaban la situacion de los cadaveres. Sin embargo, Alemania no podia atender a tantas operaciones a la vez: le faltaba material humano de reserva y material belico para ofensivas simultaneas.

Un ejemplo podia ser el que senalaba el general Sanchez Bravo: Rommel habia dado un tropezon en El- Alamein. La victoria habia desgastado al vencedor. Al Af rika Korps solo le quedaban cincuenta tanques y los combatientes en forma no pasaban de los mil quinientos. El desgaste italiano no era menor. Sus tropas habian quedado reducidas a un tercio de sus efectivos. Faltaba aprovisionamiento. Por suerte, en Tobruk se habian encontrado con un gran arsenal que dejaron los aliados. El ejercito aleman, ironicamente, se anglosajonizo. Fumaba tabaco ingles, comia conservas americanas, aseguraba el ochenta y cinco por ciento de sus transportes con vehiculos fabricados en Coventry o en Detroit. Friccion entre alemanes e italianos. Rommel era odiado por los italianos. Mussolini se habia trasladado a Libia con un caballo blanco para hacer su entrada triunfal en El Cairo. Ahora se sentia humillado. Rommel, en el transcurso de tres semanas, no se habia dignado hacerle una visita. Rommel se sentia enfermo. Los medicos le aconsejaban que cediera el mando a algun otro oficial. Pero Hitler era tajante: al pie del canon.

Las fuerzas alemanas habian ocupado Ucrania, obsesion de Hitler. Buena parte de las industrias fundamentales de Ucrania habian sido trasladadas por los rusos, en un esfuerzo incomparable, a los Urales. La operacion alemana era magistral, pese a que algunos generales querian ir directamente a Moscu. Hitler se sentia 'el mas grande militar de todos los tiempos'. El nuevo ataque hacia Moscu se haria con un numero de tropas diez veces superior a las que Napoleon empleo en Borodino. Al mando, el general Guderian. Esta victoria igualaria en grandeza a la de Ucrania. Los rusos se habian rendido en masa. Una vez mas interminables columnas de prisioneros se ponian en marcha hacia el Oeste, sembrando el camino de hombres muertos de disenteria y otras privaciones. En el Sur habia sido capturado un ejercito ruso al borde del mar Azov y lo habian destruido, haciendoles sesenta y cinco mil prisioneros, y continuaban avanzando hacia Rostov.

Con respecto a la postura espanola, los Estados Unidos enviaron a su nuevo embajador, mister Gariton F. H. Hayes, quien en su entrevista con Franco utilizo un tono muy cordial. 'El presidente de los Estados Unidos me encarga muy especialmente exprese a V.E. la estima personal que le tiene'. Y recalco: 'No trataremos de imponer nuestro sistema de gobierno a ningun pais'. Franco, que tanto habia hablado de autarquia, contesto inesperadamente: 'Ningun pueblo de la tierra puede vivir normalmente de su propia economia y todos ellos se necesitan'.

Tambien a Gerona habia llegado un nuevo consul americano, mister John Stern. Este se entrevisto en seguida con el consul ingles mister Collins, y ambos se fueron a comer ancas de rana al restaurante de la Barca, en una mesa contigua a la que ocupaban los hermanos Costa, el capitan Sanchez Bravo y Carlos Civil, el hijo del profesor Civil y hombre de paja de la EMER.

Mister Stern y mister Collins se reian mucho y los hermanos Costa se preguntaban por que. Seria una consigna? Dar la impresion de que todo marchaba bien? Tal vez hablaban de los partes que emitia la BBC, segun los cuales la ciudad renana de Colonia habia sufrido un bombardeo masivo, ocasionando danos inmensos, y que al dia siguiente mil aviones britanicos habian caido sobre Essen. La BBC anadio que Hitler habia acusado a Goering de vividor y perezoso y habia rehusado darle la mano, por cuanto Goering le habia prometido que sus aviones decidirian la lucha. Y entretanto America producia aviones. Cazas, por supuesto, pero sobre todo bombarderos para la ofensiva. Los americanos habian empezado tambien sus incursiones aereas, pero los alemanes se negaban a aceptar que los americanos fuesen aptos para combatir. Goering habia dicho: 'No subestimo a los americanos.

No tienen igual para fabricar hojas de afeitar, pero no olvidemos que la palabra clave de su sociedad es bluff…'

* * *

La Division Azul iba a ser relevada. Los miembros que la componian estaban visiblemente cansados, excepto la minoria que, al igual que les ocurria a los legionarios, en la guerra se sentian como en su casa. Llegarian otros divisionarios de refresco, que a la sazon estaban ya siendo reclutados en Espana. Incluso el general Munoz Grandes, que habia recibido las maximas condecoraciones, iba a ceder el puesto al general Esteban Infantes, despues de repetir, en frase que se considero feliz, que habia que 'repartir la gloria y el riesgo'.

El relevo no se haria de un solo golpe, sino progresivamente, a fin de que hubiera siempre 'veteranos' que pudieran adiestrar a los recien llegados. Primero fueron repatriados los enfermos y convalecientes de alguna herida, lo que afectaba a Mateo y a Nunez Maza. Luego, a los que se habian batido en el Wolchow y lago limen, entre los que figuraban Cacerola, el camarero Rogelio y Alfonso Estrada. Tambien se unirian a estos ultimos Solita y mosen Falco, quien habia quedado descolgado de sus conciudadanos y que en la Division habia destacado por sus ardores belicistas. Mosen Falco, en la fiesta del Corpus, 'encontrandose en Possad, llego a escupir al rostro de un prisionero ruso que hizo alarde de irreverencia y burla.

Nunez Maza precedio a todos los demas, incluso a Mateo. Sus fiebres no habian remitido, habia adelgazado mucho y no podia con su alma. En union de varios heridos graves fue evacuado y trasladado a Madrid, donde medicos amigos suyos le prestarian la ayuda necesaria. Sin embargo, nada mas llegar, y pese a poder gozar de las ventajas de un pais 'no beligerante', experimento una doble sensacion. Por un lado, fue recibido como un heroe, incluso por el mismisimo Serrano Suner, quien siempre le habia demostrado un gran afecto; por otro lado, sintio que en la capital de Espana se vivia completamente al margen de lo que pudiera ocurrirle a la Division Azul.

Para la mayoria de ciudadanos aquello era una anecdota y la gente se ocupaba en vivir, en chantajear, en divertirse y en llenar las calles de tenderetes, formando una especie de inmenso mercado. Como por ensalmo habian salido los vendedores ambulantes.

Chufas, pipas, altramuces, piedras para encendedores, trompetillas, viseras y, por supuesto, tabaco. Una charlatana, llamada Tomasa, llevaba consigo un microfono y en la avenida del Generalisimo Franco era la gran atraccion. Tambien le hablaron de los meubles, cada dia mas en auge, de algunos bares llamados 'putodromos' y

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