Washington, 20 de enero de 1942.
Queridos Alvear: Estoy atiborrandome de libros sobre la conquista de America en general y de California en particular. Realmente la raza espanola hay que tomarla en serio. Aquellos honres eran gigantes y fray Junipero Serra una figura mitica. Casi da gusto andar por ahi y decir: soy espanol, aunque la verdad es que fui con Amparo a las cataratas del Niagara, donde se me ocurrio hacer pis. Nunca me habia sentido tan insignificante! Bueno, escribidme mas a menudo. Que tal el pequeno Cesar, el hijo de Pilar? Que tal Ignacio, con su titulo en el bolsillo y trabajando, si lo entendi bien, en el que fue mi despacho? Que tal Carmen? Y tu, Matias, sigues siendo el campeon del domino? Me entero del destino de Mateo. Que tenga suerte! Eso de las guerras es un toston. Yo prefiero irme de vez en cuando a Miami a tomar el sol. Claro que echo de menos la Dehesa, por lo que intentare convencer a Roosevelt de que la traiga aqui con el botin. Muchos abrazos, y recibid otro sombrerazo fraternal. Julio.
A Olga se le habia pegado increiblemente el acento mejicano y lo que al principio le sonaba mal ahora la entusiasmaba: Jorge Negrete, Cantinflas… David estaba al frente del Circulo Catalan, donde se hacian exposiciones de todas clases y donde iban exiliados a leer, a charlar y a jugar a las cartas. Tambien los maestros habian continuado atiborrandose de libros sobre el descubrimiento de America, y la gesta de la raza les dejaba mas que atonitos.
En Mejico, paraiso de los arqueologos -habia culturas enteras que estaban por desenterrar, en la mismisima capital-, se habian dado cuenta de que sus ideas socialistas eran perfectamente validas. Habia tanto desnivel! Unos cuantos ricachos, petroleo, que ahora con la guerra doblaba su valor, y luego la gran miseria, que recordaba la calle de la Barca pero multiplicada por mil. En sus libros de texto se las arreglaban para meter todo esto en la mollera de los crios, y personalmente tenian la impresion de que cada dia que pasaba los enriquecia en el sentido de tener una vision del mundo mas certera.
El dia que los Estados Unidos entraron en la guerra se bebieron una botella de champan; exactamente lo que, en el hotel del Centro, de Gerona, hizo mister Edward Collins. Sin embargo, ellos no veian el final tan proximo como Julio. El fanatismo era el fanatismo y el enemigo habia estado preparandose durante anos. Claro que, a decir verdad, tampoco tenian tanta prisa. Cuanto mas durara la contienda, mas completa seria la destruccion del imperio nazi y del imperio del Duce.
Mejico, 30 de enero de 1942.
Queridos Alvear: Aqui estamos otra vez, para que Ignacio y la familia sepa de nosotros. Contentos, porque esta tierra es acogedora y tenemos campo abierto para nuestros programas pedagogicos. Olga canta Guadalajara… que es un primor. Quien pudo predecirlo! Ignacio, por quien te has decidido al fin? Por Marta o por Ana Maria? Piensalo tres veces, pues esto es para toda la vida, sobre todo si la pareja pone un cura de por medio. Que tal la abogacia? Aqui, esta palabra es la repanocha. Se dejan sobornar. En realidad, se deja sobornar casi todo el mundo, razon por la cual los espanoles, que hemos llegado con una carga de sufrimientos y mas serios en nuestro quehacer, nos abrimos paso como Pedro por su casa. Nos gustaria deciros hasta pronto, pero de momento la pelota esta en el tejado. Sin embargo, lo seguro es que, algun dia, cuando al calendario le de la real gana, volveremos a vernos y a daros un abrazo. Y entonces podremos contaros todo lo que por carta es imposible. Ignacio, te deseamos toda la suerte del mundo, mientras recordamos tu estancia en San Feliu de Guixols aquel verano en que nos banamos juntos. Saludos a los campanarios de Gerona. Vive mosen Alberto? Aqui, con el Museo Nacional de Mejico, se volveria tarumba. No dejeis de escribirnos. Y mandadnos algo de prensa, que no sea Arriba, que a veces llega al Circulo Catalan y que nos pone de malhumor. Abrazos, David y Olga.
Jose Alvear formaba parte de las guerrillas de la Resistance francesa. Admiraba a De Gaulle, al que llamaba 'la torre Eiffel'. Su companera en Paris era ahora Nati -no queria llamarla Natividad- y tenia veinte anos. Nati consideraba a Jose un dios. Jose Alvear se dedicaba a volar trenes, junto con una patrulla de doce expertos, que estaban a sus ordenes. No queria saber nada con los comunistas, ni franceses ni espanoles, pues con tanta burocracia lo retrasaban todo. Actuaba por su cuenta, como siempre lo habia hecho. Jose era tan feliz que habia levantado el animo del socialista Antonio Casal, eternamente pesimista y tocandose el algodon de la oreja, con una mujer triste que no hacia mas que hablar de Gerona. Jose Alvear era feliz porque creia haber descubierto algo original, nunca dicho, de lo que, segun el, no habia hablado ningun periodico: que Petain le habia dado a Hitler sopas con onda. 'El listo frances ha ganado al tonto aleman', decia. Era la tesis sostenida por mucha gente, pero que Jose se atribuia en exclusiva: si Petain hubiera apretado las clavijas, Hitler hubiera ocupado toda Francia desde el primer momento, el Marruecos frances y se hubiera quedado con la flota francesa, anciada en Tolon. Simulando estar de su parte, se instalo en Vichy. Los franceses, demasiado untados con foie gras, no se daban cuenta de la astucia del mariscal, de su cuqueria. No sabian valorarle. 'Le llamaban colaboracionista! Se necesitan cojones para estar, tan ciego! Si Petain me pide que le ceda a Nati, se la cedo sin pestanear'. Jose Alvear utilizaba el mismo argumento que todos los petainistas, aunque estos solian emplear palabras un poco mas amables.
Jose Alvear, en Paris, a veces se encontraba con Gorki, el comunista de postin, ex alcalde de Gerona, que tambien habia dejado Toulouse y Perpinan. Gorki no actuaba en ningun grupo, alegando que estaba demasiado gordo y que tenia una ulcera de estomago que no lo dejaba vivir. Tambien hacia de gigolo. Su madame se llamaba Mady y tenia una pasteleria. Gorki, gourmet y goloso por mas senas, estaba en el septimo cielo. 'Vete con cuidado -le decia Jose-, no vayas a tener un hijo que te salga mitad crema, mitad nata'. Gorki habia perdido por completo la pista de Cosme Vila, del que no sabia si estaba en Moscu, preparando la defensa de la ciudad, o se habia ido mas alla de los Urales. En cambio, Jose estaba en contacto con Canela, a la que por fin arranco de Perpinan. Canela tuvo suerte, y ya no se hacia polvo el higado a base de Pernod. La morrina que padecia en Perpinan se le habia curado por completo, gracias a un tal monsieur Petitfrere que la mantenia, que estaba loco por ella, desconociendo su pasado. A lo mejor se creyo que era virgen! Monsieur Petitfrere era experto en antiguedades y un lascivo, al que Canela conseguia facilmente contentar. Canela se estaba convirtiendo en una burguesita que iba descubriendo la dulce Francia. A veces, al oir Radio Pirenaica, pensaba en Ignacio con ternura. 'Sera ya abogado, el muy rufian…'
Paris, 30 de enero de 1942.
Querido tio Matias: La cosa se complica, pero todo se andara. Tengo a mi lado a una tal Nati, que es de Jaen y me toca las castanuelas. Paris esta muy bien, pero no tiene plaza de toros ni conoce el chotis. Andan por ahi unos apaches con acordeon, y hablan de los faroles, del Sena y de los clochards. Menudos pelmas! Hitler se los merendo en un santiamen, palabrita religiosa que se las trae. Oyeron una palabra en aleman y todos hicieron mutis por el foro. Excepto Petain! Algun dia os contare esta historia. De momento, echo de menos el fronton. En Espana no iba nunca; ahora lo echo de menos. Si sere carcamal! Ignacio ya me conoce. Escribidme, si es que en Espana queda tinta, a nombre de Nati Miranda, 74 Avenue de Villiers, Paris, XVII. Escribidme en frances. Lo leo mejor que el espanol. Felicidades a Pilar, por el crio. A mi siempre me han gustado los crios de los demas. Abrazos de vuestro sobrino y primo. Jose.
Ignacio se acercaba a los veinticuatro anos y se encontraba pictorico de salud. La llegada de Moncho a Gerona habia sido providencial para el, porque durante una temporada, con los estudios, los amorios y el bufete de Manolo, se habia olvidado de que tenia un cuerpo que cuidar. Moncho, que continuaba haciendose friegas por todas partes, sin recato, utilizando uno tras otro varios limones, le convencio para salir de excursion e incluso para ir a esquiar. Fueron al Pirineo, con reiterada inclinacion hacia Nuria, pese a que Eva, mas debil, les seguia con mucho esfuerzo. Ignacio se habia bronceado otra vez -bronceado de nieve, que segun Moncho era el ideal-, y presentaba un aspecto magnifico, lo que hacia felices a Matias y a Carmen Elgazu.
El muchacho iba con mucha frecuencia a visitar a su hermana Pilar y a su sobrinito Cesar. Leyo en La Vanguardia -se habia suscrito a este periodico porque traia mas informacion general que Amanecer- que habian salido al mercado unas sillas patentadas Portabebes y le regalo una a Pilar. 'Oh, Ignacio, que preciosidad!'. Y estampo un beso en la frente de su hermano.
