del armario, al bajarlo de la camioneta, la ternera se abalanzo al encuentro de la intrusa que veia al otro lado del azogue, la gente de la montana esta curtida en reveses y Prisca no se dejo desalentar por tan nimio destrozo.

– Si pudiera recordar donde estan los cofres, abuela.

– Teneis que subirme en procesion a la pena por el caborco del Infierno y os lo digo.

Laurentino Mayorga, el del herrero, es uno de los contertulios, aficionado a la radiestesia, se entusiasma y hace girar su alianza sobre el mapa geologico, por el borde de la fosa tectonica del Seo, rocas paleozoicas, pizarras y cuarcitas siluricas.

– La sangre llama a la sangre, donde se detenga la bola de oro, alli esta.

– Vete al pedo, iluso.

Mister White termino el segundo clarete, habia localizado a su hombre, discreto le toco en la espalda.

– ?Senor Exposito?

– Dejelo en Ausencio.

– Soy Guillermo White, puede que ya me conozca, todo el mundo me conoce por aqui.

– Si, el Ingles.

– Quisiera proponerle un negocio.

– Lo siento, tengo unos kilos pero estan comprometidos, pregunte a otro.

– Es usted un hombre expeditivo, de decisiones rapidas, y eso me gusta.

– ?Como sabe lo que yo soy?

– Por su forma de hablar y por un amigo comun, Juan, el Socialista, trabajo con usted en Rubielos de la Mora.

– No conozco a ningun socialista -procuro que no le temblara la voz-, le han tomado el pelo.

– ?Podemos hablar confidencialmente?

– Si, claro.

– Hay muchas personas alrededor nuestro.

– Con tanto ruido no se aclara nadie, descuide.

– Se fia demasiado.

– No me fio ni de mi padre.

– No me extrana, conozco su biografia. Oh, disculpe, lo he dicho sin intencion, no lo tome como una insolencia.

– Como un piropo, vaya.

– Puede fiarse de mi, hable con su padrino y a el le encantaria que llegaramos a un acuerdo.

– ?En que?

– Esta aqui para hacer fortuna, como todos, y yo puedo garantizarsela. No es judio pero sabe muy bien que el negocio no esta en la extraccion del mineral, sino en su compra-venta, quiero comprar todo lo que salga de la pena y necesito un ayudante expeditivo, el que acepte se hara rico.

– ?Con un sueldo?

– Un salario mas que digno, aqui se esta para hacer fortuna, o sea, para comprarse despues un terreno, ?conoce mi finca?

– Si, la que esta por Carracedo, cerca del monasterio.

– Exacto. Esa seria la prima final, yo no me voy a quedar a vivir aqui eternamente y se la dejare a quien me ayude.

Eternamente, los compases de In a Monastery Garden sonaban ridiculos en aquel clima, penso en su ultima voluntad, enterrado bajo los pavios, penso en Maude, mejor no pensar en nada.

– ?Por escrito?

– ?De que valen los documentos escritos en los tiempos que corren? Usted, por ejemplo, tiene una ficha en Gobernacion, ?sabe lo que pone?, en paradero desconocido, eso no vale nada, valen los hechos, que alguien la pierda en la montana de expedientes o que alguien la encuentre sobre la mesa del comisario con una direccion conocida.

– Si quiere asustarme -procuro contener la indignacion y el miedo- pierde el tiempo.

– Si se asustara facilmente no me interesaria su ayuda.

– No hay quien controle toda la pena.

– Intentemoslo y rapido. Esto se acaba.

– ?La guerra?

– Puede que tambien la guerra, pero me refiero al desmadre. La Compania Minera de Montanas del Sur ha denunciado tantas pertenencias como para cubrir toda la sierra Bimbreira, hasta han pensado en el nombre de la futura mina y todo, Mina Currito.

– Una gilipollez de nombre.

– Si, no es muy propio, pero estan capacitados para dar con el filon basico. Hay que estimular al personal para que lo localice antes de que se establezca la compania.

– ?Existe?

– Seguro, lo que ustedes estan aranando ahora son sus excrecencias. Bueno, ?acepta mi propuesta?

– Tengo que pensarlo.

– El nueve es feria en Cacabelos, alli le espero para concretar nuestros planes.

– ?Y si no acepto?

– Por favor, Exposito, seamos serios.

Sin anadir una palabra mas, el Ingles dio media vuelta y se marcho, su prepotencia me dejo temblando, sabia demasiado y mis papeles no podrian resistir una investigacion minimamente seria, me entraron unas ganas locas y tuve que ir al excusado a tirar de los pantalones, me iba piernas abajo enfurecido por mi flaqueza, no me habia ocurrido nunca eso de cagarme de miedo, me acuclille sobre la placa turca, siempre he meditado bien haciendo mis necesidades, un placer fisiologico que estimula mi imaginacion, si es sobre una taza de porcelana se me pasan las horas sin darme cuenta, de ser verdad no era mala la proposicion, me distraje con las pintadas obscenas de las paredes, «viva el cono de las mujeres de la guardia civil», era la mas rebelde, volvi a indignarme cuando Olvido se me enredo en los pensamientos, en un sitio asi me parecio de muy mala educacion pensar en ella, sone despierto que estabamos en la finca del camino de Carracedo, los dos juntos, solos, en nuestro hogar, cuidabamos de las gallinas, regabamos la huerta y enlazados por el talle contemplabamos la puesta de sol, un destino feliz que contrastaba con el que se produciria de cumplirse la amenaza de mister White y con el sordido lugar en donde se desflecaban mis opciones, la margarita de acepto, no acepto y la de huyo, no huyo, pero ?adonde huir?, en cualquier otro sitio era cuestion de tiempo el que se me plantease el mismo dilema, y no queria alejarme de Olvido, no podia dejarla en manos del primer senorito de Villafranca que heredara a un tio de America, estaba convencido de que el dinero era el unico obstaculo que ponia don Angel a nuestras apenas existentes relaciones, tu vienes de buenos panales, chaval, si tuviera una finca de mi propiedad cambiaria el panorama, en eso tenia razon don Guillermo, la propiedad de la tierra era el objetivo final del wolfram, a Jovino no le dejaria en la estacada, contaba con Carin y la cuadrilla de Quilos, seguiriamos en contacto, se me iba pasando el miedo, pero no queria precipitarme y decidi consultar con la almohada, para mi el sistema mas eficaz de echar a cara o cruz, si sale cara gano yo, si sale cruz pierdes tu, deciamos de crios, un truco que solo me funcionaba en suenos, me fui a la cama sin despedirme de nadie.

– Manana hay que madrugar.

– ?Para que? Por mucho que madrugues te levantas en ayunas.

– Asi te luce el pelo, manguelo.

Вы читаете El Ano Del Wolfram
Добавить отзыв
ВСЕ ОТЗЫВЫ О КНИГЕ В ИЗБРАННОЕ

0

Вы можете отметить интересные вам фрагменты текста, которые будут доступны по уникальной ссылке в адресной строке браузера.

Отметить Добавить цитату