como se llamara, traia cara de pocos amigos, fue una mala decision la de no escapar por el patio trasero y peor la de hablarle a don Angel de compensaciones, dinero de por medio, a el que lo habia perdido todo por no mancharse con las finanzas, no queria entender de cuestiones economicas, que el capital le produjera intereses lo consideraba algo sordido, el era un senor, y mas sordido aun si tenia que especular en bolsa, jamas hablaba de negocios y asi le habia ido, algunos le consideraban un inepto, pero a mi me caia bien precisamente por su generosa ineptitud, cuando llegaban los colonos a rendirle cuentas, en un cestillo el timido soborno de la fruta y en la boca la verdad a medias del mal ano, se repetia la misma conversacion del mal ano anterior.

– No puedo pagarle, don Angel, no saque ni para el pan de los ninos.

– No te preocupes, lo importante es la salud de los tuyos, a ver si con la proxima cosecha tenemos mas suerte.

Consideraba una groseria hablar de dinero, consideracion que no se hacian los banqueros cuando le acosaban con la hipoteca de turno.

– Es que ha vencido el plazo, don Angel.

– Mala suerte, a ver si con la proxima cosecha…

– Lo siento, pero el banco no puede esperar, si hiciera asi con todos los plazos quebraria.

– Por mi que no quiebre, haga usted lo que sea su obligacion.

Asi le volatilizaron las fincas y le embargaron los negocios, si no llega a ser por la farmacia terminaria pidiendo limosna.

– Pasen, y si puedo ayudarlos en algo me lo dicen.

Los recibio solicito y atento segun su costumbre, a Jacinto se le veia nervioso, le agradecia los favores, normalizo la regla de su mujer, a los hijos les habia quitado la fiebre recurrente y a el le elimino la solitaria cuando nadie, ni el medico, ni Enedina, ni la Virgen de Dragonte, se la habia podido quitar de las tripas, pero el deber es el deber y alli estaba dando escolta al otro con cara de circunstancias.

– Si me permite…

El inspector o lo que fuera no aguardo el permiso, con ademan brusco y una varilla de alambre, atraveso la caja de bicarbonato y cuantas se le antojaron.

– ?Satisfecho?

– ?Y en este barril que hay?

– Hombre, un buen vinillo blanco de mi ultima cosecha, si les hace un vaso…

– Destapelo.

– El caso es que aun le faltan dias y podria picarse.

– Un vaso no le matara la madre.

El muy canalla destapo el mismo el bocoy y sonrio.

– ?Que me dice ahora?

Me estremeci, pero don Angel no perdio la calma y me sorprendio con su respuesta, tanto que estuve a punto de aplaudirle.

– Que si quiere un vaso puede tomarlo, no esta a punto, pero vera que buen paladar tiene.

– Usted, eche un vistazo y opine.

Jacinto empalidecio a la vista del mineral.

– Vino, lo que se dice vino, no lo hay, don Angel, parece wolfram.

– Es cuestion de opiniones, a mi me parece un blanco de primera.

El inspector perdio su sonrisa.

– Muy gracioso, pero dese por decomisado, es tarde y no tengo tiempo para bromas. Se lo precinto. Manana pasaran a recogerlo y ya hablaremos. Ah, y que no se le ocurra a nadie tocar el precinto.

– Caballero, le esta usted dando demasiada importancia a unos cantaros de vino.

– Vayase al diablo, el juez es un buen catador, expliqueselo a el.

– Por supuesto, no faltaria mas. A su disposicion.

Sali del chiquero y respire hondo, estornude por culpa del pica-pica, don Angel se habia sentado en la camilla y me parecio verle cansado, abatido por su encontronazo con la ley, mi sentimiento de culpabilidad se acentuo al maximo.

– Por la multa no se preocupe, ya me encargare yo.

– No me preocupa la multa, me preocupas tu.

– ?Yo?

– Has vuelto a salir con Olvido, os vieron en el cine.

Me dejo de piedra, lo que menos esperaba, y tambien lo que menos deseaba en aquellas circunstancias, era hablar de Olvido con mi padrino, sabia que ibamos a chocar, era nuestro unico punto de friccion.

– No salimos, charlamos, ?que hay de malo en ello?

– Te dije que no la vieras, no comprendes la situacion, a su madre la abandono el sinverguenza de su marido y al ser dos mujeres solas su honorabilidad es demasiado fragil, el otro sinverguenza de Vega, su primo, el medico, entra alli como Pedro por su casa y la gente hace comentarios…

– No hicimos nada malo.

– Faltaria mas. Te prohibo que salgas con ella.

– ?Por que?

No queria entenderle, si se estaba refiriendo como me temia a mi doble Exposito era el fin de nuestra amistad, mejor no entrar en el tema, abusaba de su abatimiento, deberiamos preocuparnos del problema inmediato, el bocoy sellado por un papel con el escudo de la Fiscalia y la firma del sonrisas.

– Es demasiado nina, no tiene edad para andar tonteando por ahi, no le conviene.

Me ceni al problema.

– ?Que va a pasar con el wolfram?

– Prometeme que no la veras mas.

Abusaba, por eso le menti por primera vez en la vida.

– Esta bien, se lo prometo.

– No te creo.

– Le doy mi palabra, se lo juro.

Me senti terriblemente incomodo, los dos lo estabamos.

– A tu edad el amor es un espejismo, un invento.

?Como explicarle que no necesitaba inventarme ningun amor, que tampoco era un invento la necesidad de amarla porque nos amabamos sin necesidad de inventar excusa alguna? Lo nuestro era tan natural como el aire, estas en el y lo respiras, si te lo quitan te mueres. Deberia comprenderlo.

– Tiene mi palabra.

– Confio en ella, Jose. Ahora, si quieres, puedes echarte en la cama plegable, no conviene que salgas, estaran vigilando, yo me voy a quedar de guardia para que nadie toque el precinto.

– No tengo sueno, ?va a pasar la noche en vela?

– Si, supongo que si.

– Le acompano.

Saco un Ideales, empaquetado provisional, y lio a mano un pitillo, uno de sus ejercicios de meditacion favoritos, y me lo paso, lio otra picadura para si y con la primera vaharada inicio uno de sus discursos didacticos como si nada de particular hubiera ocurrido.

– El precio de este mineral es una fabula de Samaniego, y es que quieren cargarse a los alemanes que son los unicos que saben sacarle el jugo, claro, los aliados tienen el dinero pero no la tecnica, apenas si lo aprovechan para los filamentos de lamparas de incandescencia, si, esa espiralita que se ve cuando se rompe una bombilla, los alemanes no lo utilizan solo para el acero de sus canones, los suyos si son

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