Capitulo 15
En Ponferrada el trafico de turismos era minimo, los oficiales y los de gasogeno, no habia problemas a la hora de estacionar el coche, por eso cuando William White aparco su Humber frente a la fachada principal de El Dolar, pero rozando la aleta del Mercedes Benz 500K, emblema inequivoco de los alemanes que explotaban las Minas del Eje, me dio un vuelco el corazon, era otro el enfrentamiento previsto.
– ?Sabe de quien es?
–
Seguia demostrando una gran admiracion por los productos germanicos.
– Podriamos volver mas tarde, a ver si se han ido.
– La puntualidad es la cortesia de los principes, Jose. Este es un pais neutral, no un campo de batalla, asi que no te preocupes, aqui la unica lucha es la de la libre competencia en una economia de mercado, de mercado negro,
– Tambien ha sido mala pata.
– Al contrario, si nos ven sin tomar precauciones no sospecharan la envergadura de la operacion.
En la casa del camino de Carracedo habiamos tenido mucho tiempo para hablar de todo lo divino y lo humano, el Ingles era un tipo ecuanime y serio pero cordial, los sentimientos que me embargaban no es que fueran contradictorios como en la adolescencia, eran acumulativos y se agolpaban a una velocidad sorprendente, apenas podia reflexionar sobre el cauce que imponian a mi vida cuyo sentido ultimo, mi norte magnetico, era Olvido, en aquellas conversaciones quedo claro que yo ocuparia su lugar en ciertos menesteres de un plan general que para mi seguia siendo ininteligible, ya te iras enterando de lo que debas enterarte, la Pesquisa, por el mote nunca, Carmen, me instalo en una habitacion amplia y soleada, una maravilla, la ventana daba al huerto y al gallinero, me sobraba el armario porque apenas tenia ropa y los estantes para libros porque no tenia ninguno, el si parecia un hombre culto, de familia bien, el piano y la foto de Maude le evocaban recuerdos de Chester, hablaba de Chester con una nostalgia que incentivaba mi morbo, intuia algo un paso mas alla de esa primera melancolia, para mi corazon romantico un amor imposible con otra mujer a la que jamas nombraba, en las cuestiones belicas los temas se hacian mas explicitos, los aliados iban a ganar y punto, aunque admiraba la capacidad tecnica de los Fritz, les llamaba asi a los alemanes y se sabia todos los chistes de Otto y Fritz, supongo que como disciplina de conocer al enemigo, no les concedia ninguna oportunidad, solo les quedaba la baza remota de las bombas volantes, los cohetes esvasticos, las famosas V-l y V-2 con las que bombardeaban Londres desde el continente, pero no podran terminar de perfeccionarlas, los aliados tienen que impedirlo, ?tienen?, tenemos y en ese plural estamos incluidos tu y yo, vamos a comprar todo el wolfram del Bierzo, la uves necesitan el wolframio para que el acero de que estan hechas resista las altas temperaturas de rozamiento en el aire, no se que haremos con el mineral, nosotros no sabemos aprovecharlo como los Krupp y los Thyssen, hoy por hoy los aceros mas sofisticados del mundo, lo que daria la US Steel por su formula, pero lo importante es que no llegue a sus fabricas, a la rampa de Peenemunde, pagaremos el doble que ellos aunque sea para tirarlo al mar, para eso estabamos en El Dolar y por eso me inquieto la presencia del Mercedes.
– Recuerda lo que te he dicho del amigo Arias.
Entramos en el salon, recordaba lo que me habia dicho sobre el legendario jugador de cartas, me lo sabia de memoria, y no pensaba en otra cosa, lo cual no me impidio observar con inquietud al no tan amigo Monssen, el aleman de las gafitas, solo, meditando frente a una botella de conac, ?como se lo habra olido?, no provocara ningun disturbio, los europeos son la leche de educados, pero preferiria que ahuecara el ala, a ver como soporto yo al don Jose Carlos, recuerda, es un poco impertinente, le gusta provocar para estudiar las reacciones del contrario, cuenta con la mayor flota de camiones y la mejor estructura comercial del valle y le gusta evidenciarlo con cierta prepotencia ostentosa de nuevo rico, te tiene que aceptar como a mi mismo, sin asomo de duda, tu seras el enlace para peinar la zona, las sobras que se desprendan de Casayo, y se van a desprender unas pocas por toda la Cabrera por mas que sean ellos quienes la dominen, y todo lo de la pena que se desliza por Cadafresnas, ?te gusta viajar?, culo de mal asiento me llamaba Vitorina y la posibilidad de desplazarme hasta Vigo y contemplar el Atlantico me ilusiono, si, tambien me ilusionaba deambular por la huerta de mi nuevo domicilio escuchando sus recomendaciones agricolas, ?por que saben tanto los extranjeros?, consiguio unas pavias fuera de serie, crecian los arboles sobre una hierba esplendida, si me muero que me entierren aqui, le dije, y no le gusto nada la broma, a los muertos se los entierra en sagrado, unos melocotones amarillos de veta roja y pico de ave que decian comedme, no los dejaba ir muy arriba, sujetaba las ramas con unos contrapesos de hierro, si suben mucho se cargan y se pueden romper, limpias de musgo y una vez al ano sulfatadas con cobre y cal, entre tan variados consejos uno de caracter intimo economico, el futuro de esta tierra esta en la agricultura, pase lo que pase, cuando acabe, no te dejes enganar con ningun espejismo, cinete al campo, a los nuevos cultivos, el tabaco por ejemplo, a lo que se te ocurra, esta tierra responde si se la trata con carino e inteligencia, le volvio la misma nostalgia que cuando hablaba de Chester y para mi que la morrina se la producia otra ciudad, otra mujer, un tipo reservado para lo suyo a pesar de tanta locuacidad, en casa tenia incluso una zona de prohibicion, un cuarto diminuto, no podia entrar alli ni Carmen con la bayeta, en el guardaba una radio potente segun deduje por la bujia que encontre en la basura y el tamano de la antena, un buro con papeles personales, en la misma basura una carta con membrete de Mining and Metalurgical Club, 3, Wall Buildings, London E.C.2, en ingles como si estuviera en chino, y un picu con discos de musica clasica, soporifera y bastante ruidosa, su trato diario, aquella mezcla de confianza y de lo privado prohibido, cargaba la bateria de mi personalidad produciendome una reconfortante sensacion de ser alguien al menos dentro de mi propia piel, cosa que hasta entonces habia puesto bastante en entredicho, podia llegar a ser alguien incluso frente a los demas, asi es que al entrar en El Dolar le conteste con aplomo:
– Descuide, no me voy a achantar.
– Tranquilo, pero ojo.
Nos sentamos en un velador y supongo que alguien sumamente discreto, ni nos dimos cuenta, aviso al senor Arias, se produjo el milagro, el fabuloso propietario de Jocarisa abandono la eterna partida de giley y se reunio de inmediato con nosotros, mas importancia no se le podia conceder a la entrevista.
– Este es el hombre.
Asi me presento mister White dejandome un tanto a la intemperie, trate de mantener el tipo de joven agresivo con experiencia mientras estudiaba a fondo al senor Arias, aparentaba ser un paleto de Rodrigalos de Obispalia, su pueblo, tratando de simular un origen parisino, cosmopolita y tal, pero eso solo era una fachada voluntariosa, debajo del disfraz se ocultaba un duro hombre de negocios al que no se le escapaba una y asi es como deberia considerarle si queria aprobar el examen.
– ?Crees en el exito?
– Como en mi mismo.
– Para tener exito no hace falta pasar por la adversidad, con tener los cinco sentidos hermeticamente abiertos basta, ?no? veo que me comprendes, muchacho, y ?sabes una cosa?
– Se muchas.
– En los nervios esta la clave.
Alzo su mano derecha, extendio los dedos y los dejo suspendidos en el aire, no le oscilaron ni un milimetro, buena punteria, le supuse, el muy astuto habia comenzado de una forma desconcertante, por mi podia hacer gimnasia. Llamo a una de las chicas.
– A ver, Lola.
– Si me necesita para algo…
– Para eso te sobran unos kilos y las bragas.
– Los kilos no puedo quitarmelos de encima, pero lo otro cuando usted quiera, don Jose Carlos.
– A ver que quieren los amigos, para mi un trepador.
No me gustaba el anis, pero pedi un Bergidum para no desentonar, me estaba acostumbrando a lo dulce, el Ingles se mostro castizo, no perdia ocasion de demostrar su adaptacion al medio, un paso a nivel, Byas y Cadenas. Una vez servidos espere la primera andanada del interrogatorio sin preguntarme el
