Margaret se encontraba sumida en la desesperacion. Tenia que huir de papa. Ya no podia aguantarle. Se estremecio al recordar el resultado ignominioso de su ultimo intento de huida, pero no iba a permitir que un fracaso la descorazonara. Debia intentarlo de nuevo.

Esta vez seria diferente. El ejemplo de Elizabeth la iluminaria. Elaboraria con toda minuciosidad el plan. Se aseguraria de contar con dinero, amigos y un sitio donde dormir.

Esta vez saldria bien.

Percy salio del lavabo de caballeros. Se habia perdido casi todo el drama, pero cuando aparecio, sin embargo, dio la impresion de que habia vivido su propio drama. Tenia la cara encendida y parecia muy excitado.

– ?No os lo podeis ni imaginar! -anuncio al compartimento en general-. Acabo de ver al senor Membury en el lavabo… Tenia la chaqueta desabrochada y se estaba introduciendo los faldones de la camisa en los pantalones… ?y lleva una pistolera debajo de la chaqueta, con pistola y todo!

15

El clipper se aproximaba al punto de no retorno.

Eddie Deakin, distraido, nervioso, inquieto, se reintegro a sus tareas a las diez de la noche, hora de Inglaterra. El sol ya les habia ganado la delantera, dejando al aparato en tinieblas. El tiempo tambien habia cambiado. La lluvia azotaba las ventanas, las nubes ocultaban las estrellas y vientos veleidosos abofeteaban al poderoso avion sin demostrar el menor respeto, agitando a los pasajeros.

El tiempo solia ser peor a menor altitud, pero pese a ello el capitan Baker volaba casi al nivel del mar. Estaba «cazando el viento», buscando una altitud en que el viento del oeste, que soplaba de cara, fuera menos violento.

Eddie estaba preocupado por la poca cantidad de combustible que quedaba. Se sento en su puesto y empezo a calcular la distancia que el avion podia recorrer con el combustible contenido en los depositos. Puesto que el tiempo era algo peor de lo previsto, los motores habrian consumido mas carburante del que habian pensado. Si no quedaba suficiente para llegar a Terranova, deberian regresar antes de sobrepasar el punto de no retorno.

?Que le pasaria entonces a Carol-Ann?

Tom Luther lo habia planeado todo con sumo cuidado, y habria tenido en cuenta la posibilidad de que el clipper se retrasara. Tendria alguna forma de ponerse en contacto con sus compinches, para confirmar o alterar la hora de la cita.

Pero si el avion regresaba, Carol-Ann seguiria en manos de los secuestradores durante veinticuatro horas mas, como minimo.

Durante la mayor parte de su periodo de descanso, Eddie se habia quedado sentado en el compartimento de delante, removiendose en el asiento y mirando por la ventana. Ni siquiera habia intentado dormir, sabiendo que le resultaria imposible. Imagenes de Carol-Ann le habian atormentado constantemente: Carol-Ann llorando, atada, o cubierta de moretes; Carol-Ann asustada, suplicante, histerica, desesperada. Cada cinco minutos deseaba descargar su puno contra el fuselaje, y luchaba sin cesar contra el impulso de subir corriendo la escalera y preguntar a su sustituto, Mickey Finn, cuanto combustible se habia consumido.

Su aturdimiento le habia llevado a provocar a Tom Luther en el comedor. Se habia comportado como un idiota. La mala suerte les habia destinado a la misma mesa. Despues, Jack Ashford, el navegante, habia leido la cartilla a Eddie, y este se habia dado cuenta de lo estupido que habia sido. Ahora, Jack sabia que algo ocurria entre Eddie y Luther. Eddie se habia negado a proporcionar mas detalles a Jack, y este lo habia aceptado…, por ahora. Eddie se habia jurado mentalmente proceder con mas cautela. Si el capitan Baker llegaba tan solo a sospechar que estaban chantajeando a su mecanico, abortaria el vuelo, y Eddie ya no podria ayudar a Carol-Ann. Una preocupacion mas sobre sus espaldas.

Durante el segundo turno de cena habia quedado olvidada la actitud de Eddie hacia Tom Luther, en la excitacion de la pelea entre Mervyn Lovesey y lord Oxenford. Eddie no la habia presenciado, pues se encontraba en el compartimento delantero, sumido en sus preocupaciones, pero los camareros se lo habian contado todo al poco rato. Eddie opinaba que Oxenford era un animal al que convenia bajar los humos, tal como habia hecho el capitan Baker. Eddie sentia pena por el muchacho, Percy, que habia sido criado por un padre semejante.

El tercer turno terminaria dentro de escasos minutos, y la cubierta de pasajeros no tardaria en apaciguarse. Los mayores se irian a la cama. Los demas permanecerian sentados un par de horas, notando las sacudidas, demasiado excitados o nerviosos para dormir. Despues, uno a uno, sucumbirian al horario dictado por la naturaleza y se retirarian. Algunos irreductibles iniciarian una timba en el salon principal y continuarian bebiendo, pero seria la tipica sesion tranquila de copas y juego que en muy raras ocasiones producia problemas.

Eddie consulto ansiosamente el consumo de combustible en la grafica que llamaban curva de Howgozit. La linea roja que indicaba el consumo real se hallaba bastante por encima de la linea que indicaba la prevision, trazada a lapiz. Era casi inevitable, puesto que habia falseado la prevision, pero la diferencia era mayor de la que esperaba, a causa del tiempo.

Su preocupacion aumento a medida que calculaba la distancia posible a recorrer por el avion en relacion con el combustible restante. Cuando realizo los calculos en base a tres motores, un sistema al que obligaban las normas de seguridad, descubrio que no quedaba combustible suficiente para llegar a Terranova.

Tendria que haberlo dicho de inmediato al capitan, pero no lo hizo.

La diferencia era muy pequena: con cuatro motores habia suficiente combustible. Ademas, la situacion podia cambiar en el curso de las dos horas siguientes. Cabia la posibilidad de que los vientos fueran mas suaves de lo previsto, y el avion consumiria menos carburante del calculado, llegando a su destino sin contratiempos. Y, en cualquier caso, si ocurria lo peor, podian cambiar de ruta y atravesar la tormenta, acortando distancias. El unico dano que sufririan los pasajeros serian las sacudidas.

Ben Thompson, el operador de radio, que se hallaba a su izquierda, estaba transmitiendo un mensaje en codigo Morse, inclinando su cabeza calva sobre la consola. Eddie, confiando en que se tratara de un parte meteorologico mas favorable, se puso detras de el y leyo por encima de su hombro.

El mensaje le sorprendio y desconcerto.

Era del FBI e iba dirigido a alguien llamado Ollis Field.

Decia: la oficina ha recibido en informacion de que en el avion pueden viajar complices de conocidos criminales. Tome precauciones especiales respecto al prisionero.

?Que significaba? ?Tenia relacion con el secuestro de Carol-Ann? Por un momento, a Eddie le dio vueltas la cabeza. Ben arranco la pagina del cuaderno.

– ?Capitan! -grito-. Sera mejor que eche un vistazo a esto.

Jack Ashford levanto la vista, alertado por el tono perentorio del radiotelegrafista. Eddie cogio el mensaje, se lo enseno a Jack y lo paso al capitan Baker, que estaba comiendo filete con pure de patatas servidos en una bandeja dispuesta en la mesa de conferencias, situada en la parte posterior de la cabina.

El semblante del capitan se ensombrecio a medida que leia.

– Esto no me gusta -dijo-. Ollis Field debe de ser un agente del fbi.

– ?Es un pasajero? -pregunto Eddie.

– Si. Ya me habia parecido un poco raro. Un tipo vulgar, en nada parecido al tipico pasajero del clipper. Se quedo a bordo durante la escala en Foynes.

Eddie no se habia dado cuenta, pero el navegante si.

– Creo que se a quien se refiere -dijo Jack, rascandose la barbilla-. Un calvorotas. Va con un tio mas joven, vestido como un figurin. Hacen una pareja bastante rara.

– El chico debe de ser el prisionero -dijo el capitan-. Me parece que se llama Frank Gordon.

La mente de Eddie trabajaba a toda velocidad.

– Por eso se quedaron a bordo en Foynes: el hombre del FBI no quiere dar a su prisionero la menor oportunidad de escapar.

El capitan asintio con aire sombrio.

– A Gordon lo habran extraditado de Inglaterra…, y no se consigue una orden de extradicion por robar en las tiendas. Ese chico debe ser un criminal peligroso. ?Y lo han metido en este avion sin decirmelo!

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