Algo me habia picado, dejandome sin una chispa de paciencia; a mi, a quien Olaf llamaba la ultima encarnacion de Buda. En vez de leer por orden, busque primero un capitulo sobre la betrizacion.
Esta teoria habia sido formulada por tres personas: Bennet, Trimaldi y Sajarov. De ahi el nombre Con asombro lei que eran coetaneos mios y que la habian publicado un ano despues de nuestro lanzamiento. Como es natural, la oposicion fue considerable. Al principio nadie queria tomar en serio este plan. Entonces llego hasta el foro de la ONU. Durante un tiempo, vago de una comision a otra y daba la impresion de que acabaria fracasando despues de interminables deliberaciones. Pero los trabajos experimentales se desarrollaron con bastante actividad, se introdujeron mejoras y se realizaron experimentos en masa con animales y mas tarde con personas. Primero se sometieron a la intervencion los propios investigadores.
Trimaldi quedo lisiado temporalmente; entonces aun no se conocian los peligros que amenazaban a los hombres maduros tras la betrizacion, y este incidente fatal interrumpio el proceso durante ocho anos mas…
Pero en el ano diecisiete despues de cero (esta era mi cronologia privada: cero significaba el lanzamiento del Prometeo), se decidio implantar la betrizacion; tal fue — el inicio y no el fin de la lucha por la humanizacion del genero humano, como declaraba el libro de texto. En numerosos pzises, los padres se negaban a que sus hijos fueran intervenidos, y las primeras betroestaciones fueron objeto de reiterados ataques. Muchas de ellas resultaron totalmente destruidas. La epoca de la agitacion, represalias, coaccion y resistencia duro veinte anos. El libro de texto, como era de prever, se referia a ellos en terminos muy generales. Me propuse buscar detalles mas concretos en los originales, pero sin interrumpir por el momento la lectura.
No se produjo un cambio en la actitud de la gente hasta que la primera generacion betrizada tuvo descendencia. El manual no decia nada sobre el aspecto biologico de la intervencion. En cambio habia varios panegiricos en honor de Bennet, Trimaldi y Sajarov.
Alguien propuso empezar la cronologia de la Nueva Era a partir del inicio de la betrizacion, pero la idea no tuvo exito. La cronologia no cambio, pero los hombres si. El capitulo se cerraba con pateticas palabras sobre la Nueva Era del Humanismo.
Busque una monografia sobre la betrizacion, escrita por Ullrich. Una vez mas todo era matematicas, pero decidi masticarlas hasta el fin. La intervencion no se realizaba en el plasma hereditario, tal como yo habia temido. De ser asi, ya no habria sido necesario betrizar a cada generacion. Pense en ello con esperanza: al menos teoricamente, existia una posibilidad de rectificacion. Habian actuado — en una temprana fase de la vida — sobre la zona anterior del cerebro en desarrollo con un grupo de enzimas proteoliticas. Los resultados eran contundentes:
una reduccion del impulso agresivo del ochenta al ochenta y ocho por ciento en comparacion con los no betrizados: eliminacion de las relaciones asociativas entre los actos agresivos y el ambito de sentimientos pasivos; reduccion de las posibilidades de arriesgar la vida personal en un promedio del ochenta y siete por ciento.
Se subrayaba como el mas importante exito el hecho de que estos cambios no afectaban negativamente el desarrollo de la inteligencia y la formacion de la personalidad, y — lo que era tal vez aun mas importante — que las limitaciones resultantes no funcionaban segun el principio de las asociaciones de temor. En otras palabras: la persona no dejaba de matar porque tuviera miedo del acto en si. Una forma semejante causaria neurosis y atemorizaria a toda la humanidad. No lo hacia porque «no se le podia ocurrir».
Me gusto una frase de Ullrich: «La betrizacion causa la desaparicion de la agresividad por la falta de impulso, no por prohibicion.» Pero tras reflexionar un poco se me ocurrio que esto no explicaba lo primordial, es decir, el modo de raciocinar de las personas sometidas a la betrizacion. Estas personas eran completamente normales y por lo tanto podian imaginarlo todo, incluso un asesinato. ?Que evitaba su realizacion?
Hasta que oscurecio estuve buscando una respuesta a esta pregunta. Como ocurre casi siempre con los problemas cientificos, lo que en una resena o conferencia breve se antoja relativamente claro y sencillo se fue complicando a medida que iba necesitando explicaciones mas concretas.
La senal cantarina me llamo para la cena; pedi que la subieran a mi habitacion, pero ni siquiera la probe. Las explicaciones cientificas que por fin logre encontrar no eran del todo congruentes. Una repulsion parecida al asco, un estado de maxima aversion que se incrementaba de modo incomprensible para una persona no betrizada; lo mas interesante eran las declaraciones de los sometidos a estudio, que entonces, ochenta anos atras, en el instituto Trimaldi de Roma, se dedicaron a la tarea de abrirse paso a traves de las barreras invisibles erigidas en sus cerebros. Esto era lo mas singular que habia leido en mi vida. Ninguno de ellos pudo atravesarlas, pero el relato de las experiencias que acompanaron tales tentativas era distinto en cada caso. En algunos predominaban las manifestaciones psiquicas: la necesidad de eludir la situacion en que se les habia colocado, la repeticion de las tentativas provoco en este grupo violentos dolores de cabeza, y la persistencia de estos dolores fue causa finalmente de una neuritis, que pudo curarse con facilidad. En otros dominaban las manifestaciones fisicas: jadeos, asma; esta situacion recordaba el miedo, pero ellos no se quejaban de miedo sino de malestar fisico.
Segun comprobo Pilgrin en sus investigaciones, la ejecucion de un asesinato simulado — por ejemplo, en una muneca — fue posible para el dieciocho por ciento de los betrizados, pero tenian que estar absolutamente seguros de que lo hacian contra un objeto inanimado.
La prohibicion alcanzo a todos los animales de especies superiores, pero no a los reptiles, anfibios e insectos. Naturalmente, a los betrizados les faltaba un conocimiento cientifico de la sistematica zoologica. La prohibicion estaba ligada sencillamente al grado de semejanza con la especie humana tal como se entiende en general. La cuestion quedaba zanjada con la explicacion de que todo el mundo tomaba al perro por un animal mas cercano al hombre que una serpiente.
Lei montones de otros trabajos y di la razon a cuantos afirmaban que a un betrizado solo puede comprenderle introspectivamente otro betrizado. Deje estos estudios con sentimientos encontrados. Lo que mas me inquietaba era la falta de trabajos criticos, analisis de algun tipo que incluyeran las consecuencias negativas de esta intervencion, ya que yo no dudaba un solo momento de que tenia que haberlas. No por falta de respeto y atencion hacia los investigadores, sino sencillamente porque la esencia de todos los actos humanos es asi: en lo bueno siempre hay algo malo.
Un pequeno ensayo sociografico de Murwick contenia numerosos datos interesantes sobre el movimiento de resistencia contra la betrizacion, violento su sus comienzos. El mas pertinaz habia correspondido a paises con una larga tradicion de luchas sangrientas, como Espana y ciertos estados de Hispanoamerica. Por lo demas, las organizaciones ilegales para la lucha contra la betrizacion surgieron casi en todo el mundo, especialmente en Sudafrica, Mexico y ciertas islas tropicales. Utilizaban todos los medios, desde la falsificacion de certificados medicos sobre intervenciones realizadas hasta el asesinato de los medicos que llevaban a cabo dichas intervenciones.
Cuando hubo pasado el tiempo de la resistencia masiva y los choques violentos, reino una calma ilusoria. Era ilusoria porque entonces empezo a perfilarse un conflicto entre las generaciones. La juventud betrizada rechazo, al crecer, la mayor parte de los adelantos humanos: las costumbres y usanzas, el arte, toda la herencia cultural fue revalorizada de modo espectacular. El cambio afecto a numerosos ambitos, desde el erotismo y las costumbres sociales hasta la actitud hacia la guerra.
Se esperaba, como es natural, una gran division de los pueblos. La ley no entro en vigor hasta cinco anos despues de su promulgacion. Durante este tiempo se formaron gigantescos cuadros de educadores, psicologos y especialistas, que debian velar por el apropiado desarrollo de la nueva generacion. Era necesaria una serie de reformas escolares, cambios de repertorio en los espectaculos, temas de lectura y peliculas. La betrizacion — para expresar en pocas palabras el alcance de este enorme cambio — absorbio en los diez primeros anos el cuarenta por ciento de la renta nacional de toda la Tierra, debido a sus numerosas y ramificadas consecuencias y necesidades.
Fue una epoca de grandes tragedias. La juventud betrizada se alejo de sus propios progenitores. Ya no compartia sus intereses y aborrecia sus inclinaciones sangrientas. Durante un cuarto de siglo tuvieron que existir dos clases de revistas, libros y obras de teatro: una para los miembros de la vieja generacion y otra para los de la nueva.
Todo esto ocurrio ochenta anos atras. Actualmente nacian los hijos de la tercera generacion betrizada, y de los no betrizados solo vivia un numero insignificante: eran ya ancianos de ciento treinta anos. Lo que habia constituido la esencia de su juventud parecia tan lejano a la nueva generacion como las tradiciones de la Edad de Piedra.
En el libro de historia encontre por fin informaciones sobre el segundo suceso en importancia del siglo