que se internacionalice el conflicto, poco les importa que Italia y Alemania esten apoyando a los golpistas desde la primera hora. Ademas, Franco cuenta con reconocimiento diplomatico.
– ?Cual es la opinion de vuestra embajada sobre la marcha de la guerra?
– Dicen que Franco lleva ventaja.
Miguel le dio copia a Pierre de algunos despachos recibidos desde otras embajadas. Documentos valiosos que servian a la
Amelia les llamo para que se sentaran a cenar en la cocina, y
– Ya sabes que desde el treinta y uno de marzo comenzaron los bombardeos sobre el Pais Vasco; la que mas ha sufrido ha sido Vizcaya, y… bueno, no es oficial pero la Legion Condor ha destruido Guernica.
Miguel se dio cuenta del impacto que la noticia le habia producido a Amelia, que palidecio y aparto el plato de comida.
– ?Amelia, es la guerra! Sabes que estas cosas pasan. -Pierre intento calmarla porque estaba temblando.
– Yo soy vasca, y… tu no sabes lo que significa Guernica -respondio ella con un hilo de voz.
– Tu eres comunista, y tu patria es el mundo; por mas que lleves apellidos vascos ?que mas da? Queremos construir un mundo sin naciones, ?lo has olvidado?
– No, no lo he olvidado, pero tampoco quiero dejar de lado quien soy, ni de donde vengo. Cuando era pequena mi padre me decia que ser vasca era una emocion…
En julio comenzo a hacer un frio intenso en Buenos Aires. Hacia un ano que Pierre y Amelia habian dejado Espana para llegar hasta la capital austral. Para ella el tiempo transcurrido se le antojaba una eternidad, pero el parecia satisfecho y decia no sentir nostalgia. Los numerosos baules repletos de libros con los que habia viajado constituian la base de su negocio, que habia ido ampliando comprando ediciones de libros argentinos y de otros paises sudamericanos. Su padre tambien le enviaba algunos libros desde Paris. No era un gran negocio pero les daba para vivir con desahogo y mantener la cobertura que Pierre habia disenado.
Amelia continuo sin sospechar de la relacion entre Pierre y Natalia, hasta que una tarde en que estaba merendando con Gloria Hertz en la confiteria Ideal esta le dijo una frase que le produjo un malestar en el estomago sin saber el porque.
– ?No te resulta demasiado empalagosa la presencia de Natalia? Ya le he dicho que os deberia dejar respirar, siempre esta entre vosotros dos, como la tercera en discordia. No se, pero harias bien en poner un poco de distancia con ella, yo le tengo mucho afecto, pero no soportaria que siempre estuviera entre mi marido y yo.
Sin saber que responder, Amelia nerviosa, se apreto las manos.
– Bueno, no le des mas importancia a lo que he dicho -la quiso tranquilizar Gloria-, ya sabes que yo soy muy celosa, estoy demasiado enamorada de Martin.
A partir de entonces Amelia puso especial atencion en observar a Natalia y sobre todo en como se comportaba Pierre con ella. Al cabo de unas semanas llego a la conclusion de que no tenia de que preocuparse. Natalia era una mujer que padecia de soledad y habia encontrado un refugio en ellos, y Pierre no parecia impresionado por Natalia que, aunque era una mujer elegante, no tenia un fisico demasiado atractivo.
Pero Pierre y Natalia continuaban su romance fuera de los ojos de todos y habian llegado al virtuosismo en su disimulo.
A finales de agosto Pierre recibio una comunicacion de Moscu felicitandole por la labor realizada y anunciandole que en breve recibiria nuevas instrucciones.
Un dia saliendo de casa de Natalia, Pierre se encontro en el portal a Igor Krisov.
Al principio no supo como reaccionar, pero la sonrisa socarrona del ruso le animo a darle un abrazo.
– ?Parece que has visto un fantasma! -le dijo Krisov.
– ?Eres totalmente un fantasma! ?De donde sales? Te hacia a muchos miles de kilometros de aqui, con un oceano por medio…
– Y yo te hacia enamorado de la dulce Amelia -respondio el ruso dandole una palmada en la espalda.
– Bueno, no es lo que crees… -intento disculparse Pierre.
– Si, si es lo que creo. Tienes otra amante, se llama Natalia Alvear, trabaja en la Casa de Gobierno y es una de tus agentes. Te sacrificas por la causa -dijo Krisov riendose.
– Si, algo asi; pero, dime, ?que haces aqui?
– Es una larga historia.
– ?Una larga historia? ?Que sucede? Hace poco me han felicitado desde Moscu, estan satisfechos con la informacion que obtengo…
– Si, eso te habran dicho. ?Donde podemos hablar?
– Pues… No se… Vayamos a mi casa, alli podremos estar tranquilos, a esta hora Amelia estara merendando con alguna de sus amigas.
– ?Continua sin saber la verdad? -quiso saber Krisov.
– ?La verdad? ?Ah!, desde luego que no sabe nada. Pero es una joya, una autentica joya, se le abren todas las puertas, y la gente mas importante se la disputa como invitada. Ya sabia yo que era una apuesta segura.
Llegaron a la casa y para sorpresa de Pierre se encontraron con Amelia.
– ?Vaya, te hacia con tus amigas! -le dijo en tono de reproche.
– Iba a salir pero se te ha olvidado que hoy venian unos clientes para ver esa edicion del
– ?Vaya, es cierto, no lo recordaba! -se lamento Pierre.
– Creo conocerle -le dijo Amelia a Krisov con una sonrisa y tendiendole la mano.
– Efectivamente, senorita Garayoa, nos conocimos en Paris.
– Si, un dia antes de dejar Francia…
– Lo dice con anoranza.
– Si, siento nostalgia de todo lo que deje atras. Buenos Aires es una ciudad esplendida, muy europea, no es dificil sentirse a gusto, pero…
– Pero echa de menos Espana y a su familia, es natural -respondio Krisov.
– Si no te importa, Amelia, tengo algunos asuntos que tratar con el senor Krisov…
– Procurare no importunar, pero prefiero quedarme, ya no me apetece salir de casa.
A Pierre le fastidio la decision de Amelia pero no dijo nada, mientras que Igor Krisov parecia disfrutar de la presencia de ella.
Los dos hombres se quedaron solos en la sala que hacia de libreria.
– Y bien, ?que sucede? -quiso saber Pierre.
– He desertado. -Mientras hacia esta afirmacion, el rostro de Krisov reflejo una mueca de dolor.
Pierre se quedo conmocionado por la noticia. No sabia ni que hacer ni que decir.
– Le sorprende, ?verdad? -pregunto Krisov.
– Si, realmente si. Le creia un comunista convencido -acerto a decir Pierre finalmente.
– Y lo soy, soy comunista y morire siendolo. Nadie podra convencerme de que hay una idea mejor para hacer de este mundo un lugar habitable donde todos seamos iguales y nuestra suerte no dependa de los avatares del destino. No hay causa mas justa que la del comunismo, de eso no tengo ninguna duda.
La declaracion de Igor sorprendio aun mas a Pierre.
– Entonces… no le comprendo.
– Hace dos meses me llamaron a Moscu. Tenemos un nuevo jefe, el camarada Nikolai Ivanovich Yezhov. Es el hombre que ha sustituido al camarada Genrij Grigorievich Yagoda al frente de la NKVD. Desde luego, el camarada Yezhov no tiene nada que envidiar al camarada Yagoda en cuanto a crueldad.
– El camarada Yagoda ha sido un hombre eficaz, aunque creo que en los ultimos tiempos se desvio… -alcanzo
