– Por lo tanto -termino-, si esta informado sobre nosotros, tambien lo esta sobre ti. Vete a saber, pero… Bueno, ahi lo tienes. -Se encogio de hombros, pero sus ojos expresaban una conviccion que contradecia su lenguaje corporal.

– ?A que hora de la noche ocurrio? -pregunto Lucy.

– Tarde. Pasada la medianoche. -Peter observo su vacilacion-. ?Quieres comentarnos algun detalle?

– Creo que yo tambien tuve una visita ayer por la noche -admitio Lucy despues de vacilar otra vez.

– ?Y eso? -solto Peter, de repente alarmado.

Lucy inspiro y describio como habia encontrado abierta la puerta de su habitacion, y despues cerrada con llave. Aunque no sabia quien, o por que, seguia convencida de que el intruso se habia llevado algo, a pesar de que habia repasado sus pertenencias y no habia encontrado que faltara nada.

– Quiza deberias volverlo a comprobar -dijo Peter-. Algo obvio seria una prenda de vestir. Algo mas sutil seria algun pelo de tu cepillo -aventuro tras reflexionar un instante-. O quiza se paso tu lapiz de labios por el pecho. O se puso un poco de perfume en el dorso de la mano. Algo asi.

Esta sugerencia parecio desconcertar un poco a Lucy, que se revolvio en el asiento como si ardiera, pero antes de que respondiera Francis meneo la cabeza.

– ?Que pasa, Pajarillo? -pregunto Peter.

– No creo que sea eso, Peter -dijo Francis, que tartamudeo un poco al hablar-. No le hace falta llevarse nada. Ni ropa, ni un cepillo, ni un pelo, ni perfume, ni nada de lo que Lucy ha traido, porque ya se ha llevado algo mucho mas grande e importante. Lo que pasa es que ella todavia no lo ha visto. Quiza porque no quiere verlo.

– ?Y que seria eso, Francis? -pregunto Peter sonriente. Su voz era un poco grave, pero denotaba un regocijo extrano.

La voz de Francis temblo un poco al contestar:

– Se llevo su intimidad.

Los tres guardaron silencio mientras asimilaban esas palabras.

– Y otra cosa mas -anadio Francis.

– ?Que? -quiso saber Lucy. Se habia ruborizado un poco y tamborileaba la mesa con un lapiz.

– Quiza tambien su seguridad.

El peso del silencio aumento en la pequena habitacion. Francis se sentia como si hubiera rebasado algun limite. Peter y Lucy eran profesionales de la investigacion y el no, de modo que le sorprendio haber tenido la osadia de decir algo tan inquietante. Una de sus voces le grito en su interior: ?Callate! ?Cierra el pico! ?No te ofrezcas! ?Mantente en segundo plano! ?Mantente a salvo! No supo si hacerle caso o no. Pasado un momento, sacudio la cabeza.

– Puede que este equivocado -admitio-. Se me ocurrio de repente y no lo pense demasiado…

Lucy levanto una mano para interrumpirlo.

– Creo que es una observacion de lo mas pertinente, Pajarillo, -dijo con el tono ligeramente academico que adoptaba a veces-. Y la tendre en cuenta. Pero ?y la segunda visita de la noche para espiaros a ti y a Peter? ?Que piensas al respecto?

Francis lanzo una rapida mirada a Peter, que asintio y le dijo:

– Podria vernos en cualquier momento, Francis. En la sala de estar, durante una comida o incluso en una sesion en grupo. Demonios, pero si siempre estamos por los pasillos. Podria echarnos un buen vistazo entonces. De hecho, puede que ya lo haya hecho. Asi pues, ?por que iba a arriesgarse a salir de noche?

– Tienes razon en eso -respondio Francis-. Pero observarnos por el dia no significa lo mismo para el.

– ?Y eso?

– Porque de dia es un paciente mas.

– ?Si? Claro. Pero…

– Pero de noche puede ser el mismo.

Peter fue el primero en hablar, y su voz denotaba una especie de admiracion.

– Bueno -dijo con una sonrisa-, es lo que sospechaba: Pajarillo ve las cosas.

Francis se encogio de hombros y sonrio ante el halago. Y, en algun lugar recondito de su ser, se percato de que muy pocas veces lo habian halagado en sus veintiun anos de vida. Criticas, quejas y menciones de su clamorosa ineptitud era lo que habia conocido de forma bastante regular hasta entonces. Peter le dio un golpecito afectuoso en el brazo.

– Seras un policia esplendido, Francis -aseguro-. Con una pinta un poco extrana, quiza, pero excelente de todos modos. Tendremos que darte un poco mas de acento irlandes, una tripa mas prominente, unas mejillas coloradas, una porra que balancear y una inclinacion por los donuts. No, una adiccion a los donuts. Pero tarde o temprano lo conseguiremos. -Se volvio hacia Lucy y anadio-: Esto me da una idea.

Ella tambien sonreia, sin duda porque, como penso Francis, le resultaba divertido el retrato absurdo de alguien tan fragil como el convertido en un fornido policia.

– Una idea estaria bien, Peter -respondio la fiscal-. Una idea seria excelente.

Peter guardo silencio, pero movio un instante la mano, como un director de orquesta o un matematico garabateando una formula en el aire al carecer de una pizarra. Tomo una silla y la giro para sentarse del reves, lo que confirio a su postura cierta urgencia.

– No tenemos pruebas fisicas, ?cierto? Y no contamos con ayuda, sobre todo de la policia local que analizo la escena del crimen, investigo el asesinato y detuvo a Larguirucho, ?cierto?

– Cierto -corroboro Lucy.

– Y no creemos que Tomapastillas y el senor del Mal vayan a ayudar demasiado, ?cierto?

– Cierto. Solo estan tratando de decidir que planteamiento les crearia menos problemas.

– No es dificil imaginarselos a los dos en el despacho de Toma-pastillas, mientras la senorita Deliciosa toma notas, ideando lo minimo que pueden hacer para guardarse las espaldas. Asi que, de hecho, no tenemos demasiado a nuestro favor en este momento. En concreto, solo un punto de partida evidente. -Peter rebosaba ideas. Francis podia verlo-. ?Que es una investigacion? -pregunto retoricamente mirando a Lucy-. Hechos. Tomar esta prueba y anadirla a esa. Formar una imagen del crimen como si fuese un puzzle. Todos los detalles de un crimen, desde el comienzo hasta la conclusion, han de encajar en un marco racional para proporcionar una respuesta. ?No es eso lo que te ensenaron en la oficina del fiscal? ?De modo que la acumulacion de elementos demostrables elimina a todo el mundo salvo al sospechoso? Esas son las pautas, ?no?

– Ambos lo sabemos. Pero ?que quieres sugerir?

– Que el angel tambien lo sabe.

– Vale. Si. Quizas. ?Y?

– Lo que tenemos que hacer es ponerlo todo patas arriba.

Lucy parecio desconcertada. Pero Francis comprendio a que se referia Peter.

– Lo que esta diciendo es que no deberiamos seguir ninguna pauta -explico.

– Estamos aqui -asintio Peter-, en este sitio de locos, ?y sabes que sera imposible, Lucy?

La fiscal no respondio.

– Pues intentar imponerle la racionabilidad y la organizacion del mundo exterior. Este sitio es demencial, asi que tenemos que hacer una investigacion acorde con este mundo. Adaptarla al lugar donde estamos.

– ?Te refieres a usar el entorno de alguna forma que se me escapa?

– Si -asintio Peter-. No deberiamos actuar de una forma previsible -miro a Francis-, sino conforme al mundo en que estamos. En un sitio demencial, tenemos que efectuar una investigacion demencial. Desenvolvernos con toda la locura que este sitio exige. Donde fueres, haz lo que vieres.

– ?Y cual seria el primer paso? -pregunto Lucy. Parecia dispuesta a escuchar pero no a acceder de inmediato.

– Los interrogatorios. Empiezas muy bien, de modo oficial y cinendote a las pautas. Y, despues, aumentas la presion. Acusas a los interrogados de forma irracional. Tergiversas sus palabras. Les devuelves la paranoia. Actua del modo mas terrible, irresponsable e indignante que puedas. Desconcierta a todo el mundo. Eso causara desconcierto. Y cuanto mas perturbemos el discurrir cotidiano del hospital, menos seguro se sentira el angel.

– Es un plan -asintio Lucy-. Puede que no demasiado estructurado, pero es un plan. Aunque no creo que Gulptilil lo acepte.

– Al cuerno -solto Peter-. Por supuesto que no lo hara. Y tampoco el senor del Mal. Pero no dejes que eso sea

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