El paciente se encogio de hombros.
– ?Cree que podria pelear con el? -Senalo de nuevo a Negro Grande.
Lucy se inclino hacia delante y prosiguio:
– No le caen bien las mujeres, ?verdad?
Griggs respondio con voz grave.
– Usted no me cae demasiado bien.
– Le gusta lastimar a las mujeres, ?no? -pregunto Lucy.
El hombre solto una carcajada sibilante, pero no contesto.
Lucy, con voz monotona, cambio de direccion.
– ?Donde estaba en noviembre de hace dos anos?
– ?Como?
– Ya me ha oido.
– ?Y quiere que me acuerde?
– ?Es eso un problema para usted? Porque le aseguro que puedo averiguarlo.
Gnggs se revolvio en la silla para ganar tiempo. Francis observo que se esforzaba en pensar, como si intentara ver algun peligro entre la niebla.
– Trabajaba en unas obras en Springfield -afirmo-. En la carretera. En la reparacion de un puente. Un trabajo asqueroso.
– ?Ha estado alguna vez en Concord?
– ?Concord?
– Ya me ha oido.
– No, nunca. Cae al otro lado del Estado.
– Y su jefe en esas obras, cuando lo llame, no me dira que tenia acceso al camion de la empresa, ?verdad? ?Ni que lo mando a hacer recados a la zona de Boston?
Griggs parecia un poco confundido.
– No -nego tras un momento de duda-. Esos trabajos faciles se los daban a otros. Yo trabajaba en los pilares.
Lucy cogio una fotografia de los anteriores crimenes. Francis vio que correspondia al cadaver de la segunda victima. Se inclino sobre la mesa y la puso delante de Griggs.
– ?Recuerda esto? -pregunto-. ?Recuerda haberlo hecho?
– No. -La voz de Griggs perdia algo de su bravuconeria-. ?Quienes?
– Digamelo usted.
– Nunca la habia visto.
– Yo creo que si.
– No.
– En esas obras en las que trabajo existen registros de las actividades de los obreros. Asi que me resultara facil demostrar que estuvo en Concord. Pasa lo mismo con la anotacion de que no recibio ningun medicamento la noche en que la enfermera fue asesinada aqui. Es solo cuestion de papeleo. A ver, probemos de nuevo: ?Hizo usted esto?
Griggs sacudio la cabeza.
– Si pudiera, lo haria, ?cierto?
Nego otra vez.
– Me esta mintiendo.
Griggs inspiro despacio, resollando, para llenarse los pulmones. Cuando hablo, lo hizo con una rabia apenas contenida.
– Yo no hice eso a ninguna chica que haya visto nunca, y esta equivocada si cree que lo hice.
– ?Que hace a las mujeres que no le caen bien?
– Las rajo. -Esbozo una sonrisa maliciosa.
– ?Como a la enfermera en practicas? -repuso Lucy.
Griggs nego otra vez con la cabeza. Echo un vistazo alrededor de la habitacion, primero en direccion a Evans y despues a Francis.
– No contestare mas preguntas -anuncio-. Si quiere acusarme de algo, adelante, hagalo.
– De acuerdo -dijo Lucy-. Ya se puede ir. Pero quiza volvamos a hablar.
Griggs se levanto sin responder. Preparo algo de saliva y Francis creyo que iba a escupir a la fiscal. Negro Grande debio de pensar lo mismo, porque cuando Griggs dio un paso adelante, la mano del corpulento auxiliar le aferro el hombro como un torno de banco.
– Ya has terminado -le advirtio con calma-. No hagas nada que me enfade mas de lo que ya estoy.
Griggs se zafo de la presa y se volvio. Francis vio que queria decir algo mas pero, en cambio, empujo la silla para que chirriara contra el suelo y luego se marcho. Una pequena muestra de desafio.
Lucy lo ignoro y empezo a anotar cosas en su bloc. Evans tambien escribia algo en una libreta.
– Bueno -le dijo Lucy-, no es que se haya descartado, ?no cree? ?Que esta escribiendo?
Francis guardo silencio cuando Evans alzo los ojos con una expresion algo ufana.
– ?Que estoy escribiendo? Pues, para empezar, una nota para recordarme que debo ajustar la medicacion de Griggs. Parecia muy agitado con sus preguntas, y diria que es probable que se muestre agresivo, quiza con los pacientes mas vulnerables. Una anciana, por ejemplo. O acaso alguien del personal. Eso tambien es posible. Le aumentare la dosis para impedir que esa colera se manifieste.
– ?Que va a hacer?
– Voy a tranquilizarlo una semana. Puede que mas. -El senor del Mal vacilo y, a continuacion, anadio sin abandonar el tono petulante-: ?Sabe que? Podria haberle ahorrado algo de tiempo. Tiene razon en que Griggs rehuso la medicacion la noche del homicidio, pero su negativa conllevo que mas tarde se le administrara una inyeccion intravenosa. ?Ve la segunda anotacion en la hoja? Yo estuve presente y supervise el procedimiento. Asi que es verdad que estaba durmiendo cuando se produjo el asesinato. Estaba sedado. -Evans hizo una pausa-. ?Quizas haya otros casos en que yo pueda ayudarla de antemano?
Lucy levanto la mirada, frustrada. A Francis le parecio que no solo detestaba perder el tiempo, sino tambien manejar la situacion. Penso que le resultaba dificil porque nunca habia estado en un sitio asi. Y se percato de que muy poca gente normal habia estado nunca en un lugar como aquel.
Se mordio el labio inferior para no hablar. Le hervia la cabeza, llena de imagenes del reciente interrogatorio. Hasta sus voces interiores guardaban silencio porque, mientras escuchaba al interrogado, Francis habia visto cosas. No alucinaciones o delirios, sino cosas sobre aquel hombre. Habia visto picos de furia y de odio, y un placer desdenoso en sus ojos al contemplar la imagen de la muerte. Habia visto a un hombre capaz de mucha depravacion. Pero, al mismo tiempo, habia visto a un hombre de una terrible debilidad. Un hombre que siempre querria pero rara vez haria. No era el hombre que buscaban porque la rabia de Griggs habia sido demasiado explicita. Y Francis sabia que el angel era muy poco explicito.
En el mismo momento del interrogatorio, Peter y Negro Chico estaban efectuando el registro de las cosas de Gnggs. Peter habia cambiado su atuendo habitual, incluso la gorra de los Red Sox, por el uniforme blanco de un auxiliar del hospital. Habia sido idea de Negro Chico. Era, de algun modo, un camuflaje perfecto en el hospital; habria sido necesario mirar dos veces para ver que quien lo llevaba no era un auxiliar sino Peter. En un mundo lleno de alucinaciones y delirios, generaria dudas. Esperaba que le proporcionara la cobertura suficiente para hacer lo que Lucy le habia asignado, aunque sabia que si lo veia Tomapastillas, el senor del Mal o cualquiera de los otros que lo conocian bien, lo encerrarian de inmediato en una celda de aislamiento y que Negro Chico seria reprendido severamente. Eso no habia preocupado al enjuto auxiliar, cuyo comentario «Circunstancias especiales exigen soluciones especiales» fue mas ingenioso de lo que Peter le habria creido capaz. Negro Chico tambien habia indicado que era enlace sindical y que su hermano era el secretario del sindicato, lo que les daria cierta proteccion si les pillaban.
El registro fue del todo infructuoso.
No habia tardado mucho en revolver los objetos personales del paciente, guardados en una maleta bajo la cama. Tampoco le habia costado examinar la cama en busca de algo que relacionara a Griggs con el crimen. Tambien se habia movido con rapidez por la zona adyacente en busca de cualquier sitio donde pudiera esconderse
