– ?Va a ser una verdadera pelea o solo de palabra?
Ambos hombres rieron, si bien Warren Trent menos sinceramente. Fue Curtis O'Keefe quien levanto sus manos con aire apaciguador.
– Ella tiene razon, Warren. No tenemos por que disgustarnos. Si hemos de continuar nuestros caminos separados, por lo menos deberiamos seguir siendo amigos.
Mas apaciguador, Warren Trent asintio. En parte su anterior acritud se debia a una puntada de critica que por el momento habia pasado. Aun admitiendo esto, penso con amargura, era dificil no resentirse con este hombre suave y afortunado, cuyas conquistas financieras contrastaban tanto con las suyas.
– Lo que el publico de nuestros dias espera de un hotel puede sintetizarse en tres palabras: acomodacion eficiente y economica. Pero solo podemos proporcionarla si tenemos una contabilidad real de los costos de cada movimiento eficiente; y por encima de todo, una cuenta de salarios minima, lo que significa automatizacion, eliminando gente y una hospitalidad pasada de moda, siempre que sea posible.
– Y ?nada mas? ?Descarta lo demas que solia constituir un hermoso hotel? ?Negaria usted que un buen hotelero puede imprimir su personalidad en cualquier hotel? -El propietario del «St. Gregory» resoplo.- El que visita su tipo de hotel no tiene la sensacion de pertenecer a el, de ser alguien importante a quien se le brinda algo mas, en calor y hospitalidad, de lo que se le cobra en su cuenta.
– Es una ilusion que no necesita -respondio O'Keefe incisivamente-. Si se proporciona hospitalidad es porque se paga para obtenerla, por eso a fin de cuentas no importa.
»La gente ve a traves de la falsedad en una forma que antes no lo hacia. Pero respetan la honradez: una ganancia justa para el hotel; un precio justo para los huespedes, que es lo que mis hoteles proporcionan. Oh, le garantizo que siempre habra algunos selectos… para los que quieran un tratamiento especial y esten dispuestos a pagarlo. Pero son lugares pequenos y pocos. Las grandes empresas hoteleras como la suya, si quieren sobrevivir a una competencia como la mia, tienen que pensar como pienso yo.
– No objetara si continuo pensando por mi mismo durante algun tiempo -gruno Warren Trent.
– No era nada personal, estaba hablando de tendencias y no de personas en particular. -O'Keefe movio la cabeza con impaciencia.
– ?Al demonio con las tendencias! Tengo la sensacion de que a mucha gente le gusta viajar en primera clase. Son los que esperan algo mas que cajones con camas.
– No es eso lo que he dicho, pero no me quejo. -Curtis O'Keefe sonrio con frialdad.- Yo tambien lo desafio, sin embargo. Excepto para muy pocos, la primera clase ha desaparecido, ha muerto.
– ?Porque?
– Porque los
Sin lograrlo, Dodo intento ocultar un bostezo detras de su mano, luego dejo la colilla de su cigarrillo turco. Instantaneamente Aloysius Royce se aproximo, ofreciendole otro y lo encendio. Ella le sonrio con expresion de cordialidad, y el negro devolvio la sonrisa, consiguiendo agregarle una amistosa pero discreta simpatia. Sin el menor ruido reemplazo los ceniceros usados por otros limpios, y volvio a llenar la taza de cafe de Dodo, luego las de los otros. Cuando Royce desaparecio calladamente, O'Keefe observo:
– Tiene usted un buen hombre en el, Warren.
Warren Trent respondio ausente:
– Ha estado conmigo desde hace mucho tiempo. -Mientras el mismo habia estado observando a Royce se pregunto como hubiera reaccionado el padre de Aloysius al enterarse de que el control del hotel pronto podria pasar a otras manos. Probablemente con un encogimiento de hombros. Las posesiones y el dinero no habian significado mucho para el viejo. Warren Trent casi podia oirlo ahora diciendo con voz cascada, viva: «Usted ha hecho su voluntad durante mucho tiempo, puede ser que un cambio a los malos tiempos sea para su propio bien. Dios inclina nuestras espaldas y nos humilla, recordandonos que no somos nada mas que sus hijos descarriados, a pesar de nuestras ilusiones en otro sentido.» Pero luego, con calculada incongruencia el viejo podria haber agregado: «De todos modos, si usted cree en algo, luche por ello. Despues que haya muerto no va a matar a nadie porque dificilmente podra apuntarle.»
Tratando de apuntar, aunque inseguro, Warren Trent insistio:
– Con su criterio todo lo que tiene que ver con el hotel resulta endiabladamente antiseptico. A su tipo de hotel le falta calor o humanidad. Es para automatas, con mentes como tarjetas perforadas y lubricante en lugar de sangre.
O'Keefe se encogio de hombros.
– Ese es el tipo que da dividendos.
– En el aspecto financiero, quiza, pero no humano.
Ignorando la ultima observacion, O'Keefe continuo:
– He hablado de nuestro negocio tal como es ahora. Llevemos las cosas un poco mas lejos. En mi organizacion, tengo un plan trazado para el futuro. Algunos podran llamarlo vision, supongo, aun cuando es mas bien un proyecto, de lo que los hoteles, por supuesto los hoteles de la cadena «O'Keefe», seran dentro de pocos anos.
»Lo primero que vamos a simplificar es la recepcion, donde el registro de huespedes solo requerira unos segundos a lo sumo. La mayoria de ellos llegara de manera directa desde los terminales aereos, por helicoptero, de manera que el punto principal de recepcion sera un helipuerto privado en el terrado. En segundo lugar habra puntos de recepcion en el subsuelo, donde los coches y limousines podran entrar directamente eliminando el traslado al vestibulo, como hacen ahora. En todos estos lugares habra una especie de oficina de distribucion instantanea, dirigida por un cerebro IBM, que, incidentalmente, ya esta listo ahora.
»A los huespedes con reserva se les habra enviado su tarjeta con clave codificada. La insertaran en una ranura y al instante se pondran en camino por una seccion individual de escaleras mecanicas hacia la habitacion que puede haber quedado lista para ser usada, segundos antes. Si una habitacion no esta lista, cosa que sucedera, -continuo Curtis O'Keefe-, lo mismo que sucede ahora, tendremos pequenas vagonetas transportables. Seran cubiculos con un par de sillas, lavabo y espacio para el equipaje, a fin de proporcionar alguna intimidad inmediata. La gente puede ir y venir, como lo hace en una habitacion corriente, y mis ingenieros estan trabajando en un proyecto para hacer unas vagonetas movibles para luego adosarlas a las habitaciones. De esa manera los huespedes no tendran mas que abrir una puerta IBM y entrar directamente en los alojamientos reservados.
»Para los que conducen sus propios coches habra comodidades similares con luces moviles codificadas que lo guiaran al lugar de estacionamiento particular, desde donde otras escaleras mecanicas los llevaran sin desvios a sus habitaciones. En todos los casos vamos a reducir la manipulacion de equipaje, utilizando distribuidores y transportadores de alta velocidad, y los equipajes seran conducidos a los alojamientos, llegando en realidad antes que los huespedes.
»En forma similar, todos los otros servicios tendran sistemas automaticos de entrega en las habitaciones: botones, bebidas, alimentos, flores, farmacia, diarios, hasta la cuenta final puede ser recibida y pagada en forma automatica en las habitaciones. Y con esto, aparte de otros beneficios, habra quebrado el sistema de propinas, una tirania que hemos sufrido, e igualmente los huespedes, durante demasiados anos.
Hubo un silencio en el comedor con
– El diseno de mi construccion y la automatizacion rebajaran al minimo la necesidad de que los empleados entren en la habitacion del huesped. Las camas, que se incrustan en las paredes, seran manejadas por una maquina desde fuera. La filtracion de aire ya esta mejorada, al punto de que el polvo y la suciedad no son problemas. Las alfombras, por ejemplo, pueden tenderse en pisos con una fina malla de acero, con espacio de aire por debajo que se succiona una vez al dia cuando entra el relevo.
»Todo esto y mas, puede hacerse ahora. Los problemas que aun subsisten, y que naturalmente tendran solucion -Curtis O'Keefe movio la mano con su actitud habitual de descartar algo-, son de coordinacion,
