media hora tendrian el campo libre.
Mal observaba la puerta, Stompanato se hacia la manicura con el cortaplumas y tarareaba operas. A las ocho y diez un hombre menudo con sueter de tenis y pantalones deportivos salio del edificio Conquistador; el portero les hizo una sena. Stompanato se recorto una cuticula y sonrio, su cociente de maton subio bastante en la apreciacion de Mal.
Esperaron.
A las nueve y media, el portero se toco la gorra, entro en un coche y se alejo. Al cabo de tres minutos Chaz Minear entro en el edificio con un periodico. Stompanato guardo el cortaplumas.
– Ahora -indico Mal.
Entraron deprisa en el vestibulo. Minear estaba mirando la correspondencia, Johnny Stompanato fue hasta el ascensor y abrio la puerta. Mal remoloneo frente a un espejo, ajustandose la corbata ante una imagen invertida de Minear cogiendo cartas. Stompanato mantuvo la puerta del ascensor abierta con el pie, sonriendo como un buen vecino. El pequeno Chaz se acerco a la trampa; Mal lo siguio, aparto el pie de Johnny y dejo que la puerta se cerrara.
Minear pulso el boton del tercer piso. Mal observo que tenia la llave en la mano, se la arrebato y le dio un punetazo. Minear solto el periodico y las cartas y se arqueo, Johnny lo aplasto contra la pared, plantandole una mano en el cuello. Minear se amorato, los ojos desorbitados. Mal le hablo, remedando a Dudley Smith.
– Sabemos que mataste a Felix Gordean. Nosotros fuimos sus socios en el asunto Loftis, y ahora nos vas a contar todo lo que sepas sobre Reynolds y su hijo. Todo, muchacho.
La puerta se abrio. Mal vio 311 en la llave y un pasillo desierto. Salio del ascensor. El apartamento quedaba a cuatro puertas mas alla. Abrio y espero. Stompanato empujo a Minear al interior y le solto el cuello; Chaz cayo resollando.
– Ya sabes que preguntarle -indico Mal-. Ocupate de el mientras busco los archivos.
Minear tosio palabras, Johnny le piso el cuello. Mal se quito la chaqueta, se arremango y registro.
El apartamento tenia cinco habitaciones: salon, dormitorio, cocina, cuarto de bano, estudio. Mal registro primero el estudio: era la habitacion mas alejada de Stompanato y el homosexual. Se oyo una radio que pasaba del jazz a los jingles comerciales y a las noticias y al fin se detenia en una opera. Un baritono y una soprano dialogaban al son de una melodia a toda orquesta. Le parecio oir un grito de Minear, la musica subio de volumen.
Mal trabajo.
El estudio -escritorio, archivos, comoda- contenia varios guiones cinematograficos, copias de las cartas politicas de Minear, correspondencia dirigida a el, notas diversas y un revolver calibre 32 con el tambor vacio y el canon sucio de cordita. El dormitorio estaba decorado en tonos claros y lo encontro repleto de libros, habia un armario atiborrado de prendas caras e hileras de zapatos dispuestos en forma de arbol. Un antiguo armario contenia cajones rebosantes de escritos de propaganda; bajo la cama solo encontro zapatos.
La opera seguia gimiendo; Mal miro el reloj, las diez y veinticinco. Una hora menos, dos habitaciones limpias. Registro rapidamente el cuarto de bano. La musica ceso, Stompanato asomo la cabeza.
– El marica ha cantado -informo-. Dile a Meeks que trate de conservar el pellejo para darme el dinero.
El tipo duro estaba demudado.
– Registro la cocina y ahora hablo con el -dijo Mal.
– Olvidalo. Loftis y Claire no-se-cuantos se llevaron los archivos. Ven aqui, tienes que oir esto.
Mal siguio a Johnny hasta el salon. Chaz Minear estaba inmovil en un sillon de bejuco; tenia cardenales en las mejillas y sangre coagulada bajo las fosas nasales. Aun no tenia manchas en el sueter blanco. Contemplaba el vacio con una estupida sonrisa de agotamiento, casi de felicidad.
Mal miro a Stompanato.
– Le he hecho tragar media botella de Beefeater's. -Se toco la botella que llevaba en el cinturon-.
Danny Upshaw le habia dicho lo mismo la unica vez que habian bebido juntos. Mal se sento frente a Minear.
– ?Por que mataste a Gordean?
– Orgullo -respondio Minear, con tranquilo acento del Este.
En efecto, parecia orgulloso.
– ?Que quiere decir?-pregunto Mal.
– Orgullo. Gordean estaba atormentando a Reynolds.
– Empezo a atormentarlo en el 44. Usted tardo un poco en decidirse a vengarlo.
Minear miro a Mal.
– La policia conto a Reynolds y Claire que yo habia informado al HUAC acerca de Reynolds. No se como lo sabian, pero lo sabian. Ellos me lo tiraron en cara, y note que el pobre corazon de Reynolds estaba destrozado. Sabia que Gordean le estaba haciendo chantaje de nuevo, asi que hice penitencia. Claire, Reynolds y yo nos habiamos acercado de nuevo, y supongo que se podria decir que actue en mi propio interes. Era bueno tener amigos, y fue espantoso que empezaran a odiarme.
Eso afecto a Mal: el habia delatado al delator.
– ?Por que no se llevo el dinero?
– Cielos, no habria podido. Habria destruido el gesto. Y Claire tiene todo el dinero del mundo. Lo comparte generosamente con Reynolds… y con todos sus amigos. Usted no es un verdadero delincuente, ?verdad? Se parece mas a un abogado o a un contable.
Mal se echo a reir. Un kamikaze maricon y romantico lo habia calado.
– Soy policia.
– ?Va a arrestarme?
– No. ?Quiere que lo arreste?
– Quiero que todos sepan lo que hice por Reynolds, pero…
– ?Pero no quiere que se descubra por que Gordean chantajeaba a Loftis?
– Si. Es verdad.
Mal desvio la conversacion.
– ?Por que Reynolds y Claire robaron los archivos de Upshaw? ?Para protegerlos a todos del gran jurado?
– No.
– ?Por el hermano menor de Reynolds? ?Su hijo? ?Les interesaba el archivo de homicidios de Upshaw?
Minear no respondio, Mal indico a Stompanato que se alejara.
– Chaz, usted lo ha dicho una vez. Ahora tiene que contarmelo a mi.
Ninguna respuesta.
– Chaz, le propongo un trato. Me asegurare de que todos se enteren de que usted mato a Gordean, pero no permitire que vuelvan a herir a Reynolds. Usted obtendra lo que quiere. Reynolds sabra que usted tuvo valor y que compenso el mal que habia hecho. El lo amara de nuevo. Lo perdonara.
«Amara» y «perdonara» hicieron sollozar a Minear. Se seco las lagrimas con las mangas.
– Reynolds me abandono por el. Por eso informe al HUAC.
Mal se inclino hacia el.
– ?Lo abandono por quien?
– Por el.
– ?Quien es «el»?
– El hermano de Reynolds era en realidad su hijo -explico Minear-. La madre era una fanatica religiosa con quien Reynolds habia tenido una aventura. Ella le saco dinero y se quedo con el chico. Cuando Coleman tenia diecinueve anos, huyo de la mujer y encontro a Reynolds. Este lo recibio y se convirtio en su amante. Me abandono para estar con su propio hijo.
Mal echo la silla hacia atras. La confesion era una pelicula de terror que le daba ganas de echar a correr.
– Cuentamelo todo -mascullo, esforzandose para no huir.
Minear alzo la voz como si temiera que su confesor se fuera; hablo deprisa, como si estuviera ansioso de ser absuelto o castigado.