fechas del 43 y el 44 al pie. Estaban ordenadas cronologicamente, tal vez a la espera de cierto trabajo artistico: rodear con circulos las caras de comunistas conocidos. Buzz penso en Coleman y busco una cara envuelta en vendajes.
La mayoria de las fotos estaban tomadas desde arriba, algunas eran fragmentos ampliados donde las caras aparecian con mayor claridad. La calidad de todas ellas era excelente: los federales conocian su trabajo. Buzz vio algunos rostros borrosos, demasiado blancos, en las fotos iniciales, tomas de las multitudes en la primavera del 43; siguio las fotos por la pared, esperando ver a Coleman sin vendajes, una ayuda para identificar al asesino aficionado a las ratas. Vio atisbos de vendajes a traves del verano del 43; imagenes de Claire de Haven y Reynolds Loftis en el camino. De pronto, una magnifica toma de Reynolds Loftis: el homosexual guapo, demasiado joven, con demasiado cabello.
Buzz miro la fecha -17/8/43-, volvio a mirar las anteriores fotografias de Loftis, examino la ropa del hombre vendado. Reynolds habia perdido mucho pelo mientras que el excesivamente joven Reynolds lucia una tupida melena. En tres de las imagenes, el hombre de los vendajes llevaba una camisa a rayas; en ese primer plano, el joven Reynolds usaba el mismo atuendo. Juan Duarte habia comentado que el «hermano menor» se parecia a Reynolds, pero este hombre era Reynolds en todo excepto el cabello, cada plano y angulo facial era como el del padre, un reflejo de papa veinte anos menor.
Buzz penso en problemas semanticos. «Parecido» podia ser un inculto sinonimo de «identico» y Delores Masskie habia definido la semejanza como «muy grande». Cogio una lupa del escritorio; siguio las fotos, buscando mas imagenes de Coleman. Tres fotos despues llego a un primer plano de un joven con un hombre y una mujer, acerco la lente y entorno los ojos.
No habia ninguna quemadura, ni piel grabada y brillante; no habia fragmentos irregulares con injertos de carne.
Dos fotos despues, la fila siguiente. El 10 de noviembre de 1943. El joven frente a Claire de Haven, de perfil, sin camisa. Cicatrices profundas y rectas en el brazo derecho, toda una hilera, cicatrices identicas a las que habia visto en el brazo de un actor de la RKO a quien le habian reconstruido el rostro despues de un accidente de coche, cicatrices que el actor habia senalado con orgullo, diciendo que solo el doctor Terry Lux hacia injertos con piel del brazo. Esa piel era la mejor, tan buena que valia la pena extraer tejido de la parte superior del cuerpo. El actor habia dicho que Terry lo habia dejado exactamente igual a como era antes del accidente: cuando se miraba a si mismo no distinguia la diferencia.
Terry Lux habia hecho tres tratamientos a Claire de Haven en su clinica.
Terry Lux tenia trabajadores que mataban pollos con estacas cortantes.
Terry Lux habia dicho que Loftis le pasaba heroina a Claire, Martin Goines habia muerto de sobredosis de heroina. Terry Lux diluia en su clinica la morfina para sus tratamientos.
Buzz mantuvo la lupa cerca de la pared, siguio mirando. Vio a Coleman sin camisa y de espaldas, vio una marana de cicatrices rectas que le recordaron heridas con estaca cortante; encontro otro conjunto de fotos en grupo donde Coleman parecia derretirse por Claire de Haven. Pruebas: Coleman Masskie Loftis se habia sometido a una intervencion de cirugia plastica para parecerse mas al padre. Antes se parecia tanto al padre como para identificarlo a partir de las fotos de Delores, ahora era el. Su «proteccion especial» ante Dudley Smith era estar disfrazado de Loftis.
Buzz arranco de la pared la mejor foto de Coleman, se la guardo en el bolsillo y encontro una mesa atiborrada de informes de la Fiscalia. Echo un rapido vistazo a los ultimos; lo unico que habian logrado los agentes era interrogar a la hija de Lesnick, quien afirmaba que el viejo ya casi estaba muerto de cancer pulmonar y estaba pensando en ingresar en un hogar de reposo para pasar sus ultimos dias. Estaba a punto de guardar una lista de sanatorios locales cuando oyo «Traidor» y vio a Mickey y Herman Gerstein a pocos metros.
Cohen lo tenia a tiro, pero media docena de testigos le echaban a perder la oportunidad.
– Supongo que esto significa que he perdido mi trabajo de guardia, ?eh, Mick?-dijo Buzz.
El hombre parecia tan herido como furioso.
– Infame traidor gay. Degenerado. Comunista. ?Te di tanto dinero para me he hicieras esto? ?Cuanto dinero te di?
– Demasiado, Mick.
– No te hagas el listo, imbecil. Tendrias que suplicar. Tendrias que suplicar para que no te mate despacio.
– ?Serviria de algo?
– No.
– Ya ves, jefe.
– Herman, dejanos solos -ordeno Mickey.
Gerstein se largo. Los mecanografos siguieron mecanografiando y los archivistas siguieron archivando. Buzz azuzo al maton.
– Sin rencores, ?eh?
– Te propongo un trato -dijo Mickey-, y cuando digo «trato» es siempre de confianza. ?De acuerdo?
«Trato» y «confianza» eran el sello de ese hombre. Por eso trabajaba para el y no para Siegel o Dragna.
– De acuerdo, Mick.
– Haz que vuelva Audrey. No le tocare ni un pelo y a ti no te matare despacio. ?Confias en mi palabra?
– Si.
– ?Confias en que te encontrare?
– Todas las apuestas corren a tu favor, jefe.
– Entonces se listo y hazlo.
– No hay trato. Cuidate, Mick. Te echare de menos. Lo digo en serio.
Pacific Sanitarium. Deprisa.
Buzz salio de la carretera de la costa y toco el claxon en la puerta; el altavoz grazno:
– ?Si?
– Turner Meeks para ver al doctor Lux.
Ruidos de estatica durante diez segundos, luego:
– Aparque a la izquierda junto a la puerta que dice «Visitas», atraviese el vestibulo y suba por el ascensor hasta el segundo piso. El doctor lo recibira en su despacho.
Buzz siguio las indicaciones. Aparco, atraveso el vestibulo. El ascensor estaba ocupado; subio por las escaleras hasta el segundo piso, vio la puerta abierta, oyo «Ese mono de Oklahoma» y se paro en seco.
La voz de Terry Lux:
– … pero tengo que hablarle, es un contacto con Howard Hughes. Escucha, en los periodicos de hoy tiene que haber algo que me interesa. Asesinaron a un tio con quien tenia negocios. Acabo de oirlo por la radio, asi que consigueme todos los periodicos de Los Angeles mientras hablo con este payaso.
Negocios entre Lux y Gordean: seis contra uno a favor. Buzz regreso al coche, cogio la porra, se la guardo en la parte trasera de los pantalones y se tomo su tiempo para entrar. El ascensor estaba libre, pulso el boton del segundo piso y subio pensando que Terry amaba mucho el dinero, sin importarle la procedencia. La puerta se abrio, el doctor estaba alli para recibirlo.
– Buzz, cuanto tiempo sin vernos.
El pasillo de las oficinas parecia desierto. No se veian enfermeros ni encargados.
– ?Como estas, Terry?-saludo Buzz.
– Vienes por negocios, Buzz?
– Claro, jefe. Y es algo muy privado. ?Hay un sitio donde podamos hablar?
Lux condujo a Buzz pasillo abajo, hasta un cuarto con archivos y graficos de reconstruccion facial. Lux cerro la puerta, Buzz le echo la llave y se apoyo en ella.
– ?Que diablos estas haciendo?-exclamo Lux.
Buzz sintio el cosquilleo de la porra en la columna vertebral.
– En la primavera del 43 le hiciste la cirugia plastica al hijo de Reynolds Loftis. Hablame de eso.
– No se de que me estas hablando. Mira mis archivos del 43, si quieres.
– Esto no es negociable, Terry. Vas a contarlo todo, Gordean incluido.
– No hay nada que negociar, porque no se de que estas hablando.