– Que me parece que este es el mismo olor, solo que aqui es aun peor. Humedad, suciedad y ratas de cloaca.

– Tuve una reunion con Marion Briem -dijo Erlendur-. Marion habia leido todo lo que encontro acerca de Las Marismas y llego a la conclusion de que lo mas importante es que son marismas.

Elinborg y Sigurdur Oli se miraron, con cara de no entender nada.

– Antes Las Marismas era un pequeno pueblo independiente, aqui en medio de Reikiavik -siguio Erlendur-. Las casas se construyeron durante y despues de la guerra. Cuando Islandia se convirtio en republica, las calles se bautizaron con los nombres de los heroes de las sagas islandesas: avenida de Gunnar, calle de Skeggi, etcetera. Aqui se ha reunido una fauna variopinta procedente de todas las capas sociales, desde gente de clase media hasta gente rica, con sus casas senoriales, pasando por gente que no sabe donde caerse muerta y alquila un sotano barato como este. Hay muchos pisos aqui en Las Marismas donde vive gente mayor como Holberg, pero la mayoria estan mucho mejor conservados que este. Todo eso segun Marion.

Erlendur hizo una breve pausa.

– Otra cosa tipica de Las Marismas es que abundan los sotanos. Antiguamente no eran viviendas, pero mas tarde muchos propietarios los habilitaron, instalando cocinas y levantando paredes para hacer habitaciones. Al principio, estos sotanos se utilizaban como zonas de trabajo. ?Como lo llamo Marion? Para el servicio. ?Sabeis que quiero decir?

Los dos negaron con la cabeza.

– Claro, sois muy jovenes -dijo Erlendur, a sabiendas de que no les gustaba esa expresion-. En estos sotanos habia pequenos habitaculos para las chicas del servicio. Entonces las mejores casas tenian criadas, cuyas habitaciones estaban en agujeros como este. Aqui tambien estaba el lavadero, un cuarto para desmenuzar el cordero y preparar las conservas, las despensas, un cuarto de bano y cosas por el estilo.

– Y no olvides que esto son marismas -dijo Sigurdur Oli con sorna.

– ?Intentas decirnos algo que valga la pena? -pregunto Elinborg.

– Debajo de estos sotanos hay una base… -explico Erlendur.

– Eso es algo muy curioso -le comento Sigurdur Oli a Elinborg.

– … como debajo de cualquier casa -siguio Erlendur sin dejar que el sarcasmo de Sigurdur Oli le molestara-. Si hablaseis con un fontanero, como hizo Marion Briem…

– Pero bueno, ?que es todo ese rollo de Marion Briem? -pregunto Sigurdur Oli.

– … os enterariais de que a menudo se les requiere aqui en Las Marismas para solucionar la clase de problemas que acostumbran a surgir muchos anos despues de construir una casa sobre unas marismas. Hay edificios que tienen problemas y otros que no. Las fachadas suelen indicar si los hay. Muchas casas aparecen cubiertas con arenisca de concha, que se distingue claramente en la parte inferior del paramento de la fachada, donde se ve un trozo de cincuenta a ochenta centimetros de cemento descubierto. El problema es que el terreno se hunde. Tambien se hunde dentro de la casa.

Erlendur descubrio que la sonrisa se habia borrado de las caras de sus companeros.

– En el negocio inmobiliario, esto se llama vicio oculto y es un quebradero de cabeza. Cuando el terreno se hunde, se forma una presion y las cloacas revientan bajo el suelo. Sin que los habitantes lo sepan, las aguas sucias del vater van a parar directamente a los fundamentos del edificio. Eso puede estar sucediendo durante bastante tiempo sin que sea advertido, ya que el olor no traspasa el suelo. Por otro lado, se van formando manchas de humedad, porque en muchas de estas casas viejas el desague del agua caliente pasa junto a la cloaca y cuando la tuberia revienta tambien gotea sobre los cimientos, de manera que se calienta el sustrato y se crea un vaho que sube hacia arriba. El parque se hincha.

Erlendur ya habia captado la atencion de sus companeros.

– ?Y todo eso te lo dijo Marion? -pregunto Sigurdur Oli.

– Entonces es preciso romper el suelo -continuo Erlendur-, y bajar hasta el subsuelo para reparar la tuberia. Los fontaneros le contaron a Marion que a veces, cuando tenian que perforar el suelo, debajo no habia nada. Hay sitios donde la placa del suelo es relativamente delgada y debajo no hay nada mas que aire. El terreno se ha hundido medio metro o un metro entero. Todo debido a la marisma.

Sigurdur Oli y Elinborg se miraron.

– Entonces, ?esto esta hueco aqui debajo? -pregunto Elinborg dando pisadas en el suelo.

Erlendur sonrio.

– Marion incluso encontro a un fontanero que habia venido a esta casa el mismisimo ano de la fiesta de la Republica. Mucha gente recuerda aquella fecha y por eso el fontanero se acordaba perfectamente de que habia venido aqui por un problema de humedad en el suelo.

– ?Que nos quieres decir? -pregunto Sigurdur Oli.

– El fontanero abrio el suelo. La placa no es muy espesa. Debajo hay espacios huecos y el hombre aun no se explica por que Holberg no le dejo que terminara el trabajo.

– ?Como?

– Abrio el suelo y reparo la tuberia; entonces Holberg le dijo que se fuera, que ya terminaria el. Y asi lo hizo.

Se quedaron en silencio hasta que a Sigurdur Oli se le agoto la paciencia.

– ?Marion Briem? -exclamo-. ?Marion Briem!

Repitio el nombre varias veces como si no entendiera nada. Erlendur tenia razon. Sigurdur Oli era demasiado joven para acordarse de cuando Marion trabajaba en el cuerpo de policia.

– Un momento. ?Marion? ?Que clase de nombre es ese? ?Es un hombre o una mujer?

Sigurdur Oli miro a Erlendur con expresion interrogante.

– A veces tambien yo me lo pregunto -contesto Erlendur, y saco el movil de su bolsillo.

Capitulo 27

Los del departamento tecnico empezaron a arrancar el parque, las moquetas y las baldosas de todos los suelos de la vivienda. Habian necesitado todo el dia para conseguir los correspondientes permisos. Erlendur se habia reunido con el jefe de policia y con dificultad habia logrado convencerle de que habia suficientes indicios que justificaban la necesidad de abrir el suelo en casa de Holberg. El asunto fue clasificado como urgente por el crimen que se habia cometido en la vivienda.

Erlendur relacionaba la excavacion con la busqueda del asesino; en cualquier caso, la policia sacaria provecho de ella. Le sugirio al jefe de policia que Gretar podia estar vivo y ser el asesino de Holberg. Por otro lado, en cambio, si las sospechas de Marion Briem resultasen ciertas, Gretar quedaria descartado como asesino y ademas se resolveria el enigma de la desaparicion de un hombre hacia ya un cuarto de siglo.

Encargaron un furgon grande para llevarse todo el mobiliario de Holberg con su contenido, a excepcion de los armarios a medida. Habia oscurecido ya cuando llego el furgon, seguido por un tractor que arrastraba una taladradora neumatica. Delante de la casa se habia ido congregando un grupo de tecnicos y policias, pero no aparecio ningun vecino.

Igual que en fechas anteriores, habia estado lloviendo todo el dia sin parar. Ahora, sin embargo, solo persistia una llovizna que se ondulaba por el aire, llevada por la fria brisa de otono. La lluvia salpicaba la cara de Erlendur, que se habia apartado del grupo para fumar, junto a el estaban Sigurdur Oli y Elinborg. Delante de la casa se formo otro grupo de gente que no se atrevia a acercarse demasiado. Eran periodistas, informadores y fotografos de la prensa y la television. Por todo el barrio habia aparcados coches de distintos tamanos, identificados con los logos de los diferentes medios de comunicacion. Erlendur habia prohibido cualquier contacto con la prensa y ahora dudaba si debia echarlos de alli.

La vivienda de Holberg no tardo en quedar completamente vacia. El furgon seguia aparcado delante de la casa mientras se discutia el destino del mobiliario. Finalmente Erlendur dio la orden de llevarlo a los almacenes de la policia. Despues de cargar las ultimas alfombras, el furgon se puso en marcha y se perdio de vista.

El jefe del departamento tecnico saludo a Erlendur con un apreton de manos. Se llamaba Ragnar y era un hombre de unos cincuenta anos, corpulento y con un espeso y enmaranado pelo negro. Se habia educado en Gran Bretana y leia solamente libros de intriga ingleses, ademas era un entusiasta seguidor de las series policiacas de

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