broncas cuando no le gustaba su comportamiento. Ella tenia razon: ?con que derecho la reganaba?

Penso en las madres y las hijas, padres e hijos, madres e hijos, padres e hijas y en los ninos que nacian y a los que nadie queria y en los ninos que se morian en esta pequena comunidad, Islandia, donde de alguna manera todo el mundo parecia estar relacionado.

Si Holberg era el padre del hijo pequeno de Katrin, ?habria este matado a su padre? ?Sabia que Holberg era su padre? ?Como lo habia descubierto? ?Se lo habria dicho Katrin? ?Cuando? ?Por que? ?Lo habia sabido siempre? ?Sabia lo de la violacion? ?Le habia contado Katrin que habia sido concebido durante la violacion de Holberg? ?Que clase de sentimiento le causaria eso? ?Que se siente al enterarse uno de que no es quien creia ser, de que el padre de uno no es el padre de uno y que uno no es hijo de su padre, sino de un hombre que no sabia que existia, de un hombre que empleo la fuerza y violo?

«?Como debe de ser eso? -penso Erlendur-. ?Como se asume algo asi? ?Se va en busca del padre para matarlo? ?Y luego se deja una nota que dice: yo soy el?»

Si Katrin no le conto a su hijo lo de Holberg, ?como descubrio la verdad? Erlendur le dio vueltas a esta pregunta una y otra vez. Cuanto mas pensaba en ello, mas le venia a la cabeza el arbol de los mensajes de Gardabaer. Solo habia una manera de que el hijo se enterara de la verdad y Erlendur tenia la intencion de investigarla al dia siguiente.

?Y que fue lo que vio Gretar? ?Por que tuvo que morir? ?Estaba chantajeando a Holberg? ?Sabia lo de las violaciones e iba a contarlo? ?Hizo fotos de Holberg? ?Quien era la mujer que estaba con Holberg en la foto? ?Cuando se tomo esa foto? Gretar desaparecio en el verano de la fiesta de la Republica, asi que la foto fue tomada antes. Erlendur se preguntaba si habria otras victimas de Holberg que nunca se habian dado a conocer.

Oyo una llave en la cerradura de la puerta y se levanto. Eva Lind llegaba a casa.

– Me encontre con la novia y la acompane a Gardabaer -explico cuando Erlendur salio de la cocina-. Le dijo al sinverguenza de su padre que lo iba a denunciar por todos los anos que estuvo abusando de ella. Su madre sufrio una crisis nerviosa. Luego nos marchamos.

– ?A casa del marido?

– Si, al pequeno y precioso apartamento que tienen -dijo Eva Lind quitandose los zapatos-. Parecia que se iba a enfadar, pero al oir la explicacion se tranquilizo.

– ?Se lo tomo bien? -pregunto Erlendur.

– Es un buen tio. Cuando me marche se estaba preparando para ir a Gardabaer a hablar con el viejo.

– ?Ah, si?

– ?Tu crees que servira de algo denunciar al bicho ese? -pregunto Eva Lind.

– Es un asunto complicado. Los hombres siempre lo niegan todo y suelen salirse con la suya. Puede que dependa de lo que diga la madre. Tal vez deberia ir a un centro de asistencia a la mujer. Y tu, ?que? ?Que me cuentas de ti?

– Todo bien -dijo Eva Lind.

– ?Has pensado en hacerte una resonancia magnetica, o como se llame? -pregunto Erlendur-. Podria acompanarte.

– Cuando llegue el momento -contesto ella.

– ?Si?

– Si.

– Bien -dijo Erlendur.

– ?Que has estado trajinando? -pregunto Eva Lind, y metio su porcion de comida en el microondas.

– Ultimamente solo pienso en ninos -repuso Erlendur-. Y en arboles de mensajes, que son como una especie de arbol familiar; guardan toda clase de sorpresas, solo que hace falta saber que tenemos que buscar. Tambien pienso en la mania de coleccionar cosas. ?Te acuerdas de como es la Cancion del presente?

Eva Lind miro a su padre. El sabia que ella estaba al dia en cuanto a musica.

– ?Quieres decir aquella que dice: «El presente es una jaca…»? -respondio Eva.

– … de cabezon revuelto -continuo Erlendur.

– Un corazon escarchado…

– … y un cerebro que anda suelto -termino Erlendur.

Se puso el sombrero y dijo que no tardaria mucho en volver

Capitulo 36

El medico estaba esperando la visita de Erlendur esa noche, ya que Hanna le habia avisado. Vivia en una casa senorial en el centro del cercano pueblo de Hafnarfjordur y recibio a Erlendur en la puerta. Un hombre agradable y cortes, de unos sesenta anos, bajo, totalmente calvo, algo gordo y de mejillas sonrosadas. Llevaba una bata de estar por casa. «Un hombre hedonista», penso Erlendur.

Erlendur entro en el salon de la casa, se sento en un gran sofa de cuero, de color granate, y declino la oferta de una bebida alcoholica. El medico se sento frente a el en un sillon, esperando que le explicara la razon de su visita. Erlendur miro a su alrededor y dejo vagar la vista por el espacioso salon lleno de cuadros y objetos de arte. Queria saber si aquel hombre vivia solo. Se lo pregunto.

– Siempre he vivido solo -dijo el medico-. Estoy a gusto asi y siempre lo he estado. Dicen que los hombres, cuando llegan a mi edad, suelen arrepentirse de no haber formado una familia y no haber tenido hijos. Mis colegas agitan las fotografias de sus nietos adultos delante de todo el mundo, pero a mi nunca me intereso formar una familia. Nunca me han gustado los ninos.

Era la cordialidad en persona, hablador y amable como si fuera un amigo intimo. Parecia sentirse orgulloso de su propia simpatia. A Erlendur le dejo indiferente.

– Pero te interesan los organos vitales dentro de un tarro -dijo bruscamente. El medico no se altero lo mas minimo.

– Hanna me conto que estabas algo irritado -repuso-. No entiendo por que tienes que enfadarte. No estoy haciendo nada ilegal. Si, tengo una pequena coleccion de organos. La mayoria estan guardados en frascos con formalina. Los tengo aqui en casa. Los iban a destruir, asi que los cogi y me los traje aqui. Tambien guardo algunas muestras de tejidos.

El medico se callo.

– Supongo que querras saber por que -siguio despues de un momento de silencio.

Erlendur sacudio la cabeza negativamente.

– Lo que queria preguntarte es muy simple: ?cuantos organos has robado? Pero a eso llegaremos enseguida.

– No he robado ningun organo -dijo el medico frotandose la calvicie con suavidad-. No entiendo tu antipatia. ?Te importa si me sirvo una copita de jerez?

Erlendur espero mientras el medico se servia el jerez y tomaba un sorbo con cara de satisfaccion. El medico se dirigio a un pequeno mueble bar y se sirvio una copita, le ofrecio otra a el, pero Erlendur declino la oferta y espero mientras el medico tomaba con sus gruesos labios un pequeno sorbo y su cara dejaba traslucir su satisfaccion.

– Generalmente, la gente no piensa en esas cosas, como es normal. En nuestro mundo, todo lo que esta muerto es inutil, y un cuerpo humano muerto tambien lo es. Mostrar algun tipo de sentimentalismo es innecesario. El alma ya no esta. Solo queda la cascara, y la cascara no es nada. Tienes que verlo desde el punto de vista medico. El cuerpo no es nada, ?entiendes?

– Evidentemente si es algo para ti. Coleccionas partes del cuerpo humano.

– En el extranjero, los hospitales suelen comprar organos para la ensenanza -siguio el medico-. Pero eso no se acostumbra a hacer aqui. Aqui siempre hay que pedir permiso para practicar la autopsia y algunas veces se solicita la conformidad de los familiares para sustraer algun organo, aunque ese organo tal vez no sea la causa de la muerte en cuestion. A veces se deniega y otras veces se consiente. Normalmente se trata de personas mayores. Nadie roba organos.

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