– ?Asi que eso es lo que piensan ustedes? ?Que se trata de un juego?
– Por supuesto que no. Pero eso es lo que deben decir a su madre.
Sejer fue a buscar a Jacob Skarre.
Observo a su companero mas joven con una mirada interrogante.
– ?Como habrias reaccionado tu si hubieras visto tu esquela en el periodico? -le pregunto.
Skarre ya habia oido hablar de la falsa esquela. Abrio la boca para contestar, pero cambio de idea y se quedo callado, porque era un asunto que requeria una valoracion mas meditada.
?Que habria pensado si hubiera visto esas palabras en el periodico una manana mientras desayunaba?
Nuestro querido Jacob Skarre ha muerto hoy, a los treinta y nueve anos. O esta variante: Nuestro adorado Jacob Skarre nos ha sido arrebatado de repente hoy. O, Jacob Skarre ha muerto hoy, tras una larga enfermedad.
– Yo habria reaccionado con horror, espanto y estupor -contesto-. Luego me habria echado a reir histericamente durante un buen rato. Y habria pensado en todos mis conocidos. Que leerian esa misma esquela. Y que se lo creerian.
Se volvio hacia el inspector jefe.
– Supongo que se trata otra vez del gloton. Es ese animal salvaje de Bjerkas, seguro que si. ?Vaya despliegue de creatividad!
– ?De que crees que va ese proyecto suyo?
– Pone en marcha cosas -contesto Sejer-. Supongo que significa que tiene carencias. Seguramente es pobre en vivencias y en contacto con otras personas. A veces me imagino que su motivo es muy modesto, y que se trata de una carencia que es comun a todo el mundo. Simplemente quiere llamar la atencion.
Cuando los condujo a su cocina, Gunilla Mork se sentia incomoda y avergonzada.
– No me gusta molestar -dijo-, pero Erik y Ellinor insistieron en que lo denunciara. Me resulta un poco violento, sabiendo los problemas contra los que tienen ustedes que enfrentarse. Y yo con una miserable esquela en el periodico. Me hubiera gustado poder reirme de todo esto, pero la risa se me atasca en la garganta - explico.
Se paseaba por la cocina sin saber muy bien como comportarse con dos hombres desconocidos en su casa.
– Creia que me quedaban unos buenos anos -dijo exasperada-, pero al ver esa esquela en el periodico, todo se me vino abajo. Ahora ya no estoy segura de nada. Pero claro, eso de sentirse segura no es mas que un engano -anadio, con una debil sonrisa-. Pienso a menudo en eso. Pues todo puede ocurrir, y lo mismo hoy que manana. Y me puede ocurrir a mi, soy muy consciente de ello. Pero los seres humanos somos muy habiles en no hacer caso de las cosas. Ahora ya no. Es como si hubiese perdido algo. Esa esquela es como un mal presagio.
Por fin detuvo sus angustiados paseos por la cocina.
Sejer y Skarre la observaban mientras quitaba hojas secas de una maceta que habia sobre la mesa. Tenia el pelo plateado y corto, y en las orejas llevaba unas minusculas bolitas de oro. En realidad, ofrecia un aspecto muy juvenil.
– Hemos hablado con la seccion de anuncios -dijo Sejer-. Por regla general, la esquela llega por correo electronico desde la funeraria. Despues de haber pasado por los correctores. Pero en este caso ha habido un fallo en las rutinas. Estamos en epoca de vacaciones, y hay muchos jovenes suplentes trabajando. Uno de ellos ha cometido un error. Uno que ha querido ser muy amable.
– Bueno, bueno -dijo Gunilla Mork-. He salido en el periodico dos veces en un par de semanas. No esta mal.
– ?Por que dos veces? -pregunto Sejer.
La mujer seguia quitando hojas de la maceta y se las iba guardando en la mano.
– Acabo de cumplir setenta anos -explico-. Con ese motivo Erik y Ellinor insertaron una simpatica felicitacion para mi, algo que me resulto tan grato que se me hizo un nudo en la garganta.
– ?Guarda usted ese periodico? -pregunto Skarre.
Gunilla Mork fue al salon. Rebusco en una cesta y volvio enseguida con el periodico. Skarre leyo el pequeno anuncio de felicitacion y asintio.
– Seguramente fuera asi como la encontro -dijo-. Vio este anuncio y se entero de que usted vive aqui, en Kirkeby. Se entero de su fecha de nacimiento. Y de los nombres de sus hijos, Erik y Ellinor. Con eso tenia todo lo que necesitaba para enviar la esquela. Esto explica mucho, en mi opinion. Y es positivo.
– ?Como? -pregunto la mujer, incredula.
– Significa que usted ha sido elegida totalmente al azar -explico Skarre-. No es a usted en particular a quien intenta herir. Simplemente la encontro en el periodico.
– ?Usted cree? -pregunto ella angustiada-. Pues ahora me estremezco solo con oir el timbre de la puerta.
– No me extrana -dijo Skarre.
Elegida al azar, penso Gunilla Mork. No es nada personal. Que alivio. Volvio por ultima vez a su maceta a quitar otro par de hojas secas.
– Alguna desgracia tiene que haber en la vida de todo el mundo -dijo-. Los jovenes no saben en que emplear su tiempo. Asi de simple.
De repente miro asustada a los dos.
– Acabo de acordarme de ese bebe de Bjerketun -dijo-. Ese bebe que estaba durmiendo en el jardin. ?Puede haber alguna relacion?
– No lo sabemos -contesto Sejer.
– Es curioso -insistio la mujer-. Hay cierto parecido. Tal vez algun tonto haya decidido darnos a todos un susto de muerte.
– Aun no podemos sacar esa clase de conclusiones -dijo Sejer-. Seria muy precipitado.
Gunilla Mork se acerco al armario de debajo del fregadero y abrio una puerta. Luego tiro las hojas secas al cubo de basura.
– Bueno, yo tengo mi teoria -dijo-. Aquello tambien fue un presagio de muerte.
– Por lo demas, ?ha sucedido algo fuera de lo normal los ultimos dias que quiera usted mencionar? -pregunto Sejer-. ?Alguien la ha llamado por telefono o a la puerta? ?Se acuerda de algo fuera de lo comun?
Ella reflexiono unos instantes y se encogio de hombros.
– Nada que me haya parecido inusual -contesto-. Ellinor se pasa por aqui a menudo. Una amiga viene a verme una vez por semana. Almorzamos juntas. Y de vez en cuando aparece algun vendedor ambulante. Hoy mismo, sin ir mas lejos, se presento un chico joven ante mi puerta, creo que estaba buscando trabajo. Un estudiante polaco que necesitaba ingresos. Pero yo seguia tan alterada por esa esquela del periodico que le cerre la puerta inmediatamente. A decir verdad, me arrepiento un poco, porque seguramente era un buen chico. Hablaba un ingles muy pobre -anadio-, asi que se habia hecho un cartel de el mismo en una vieja caja de pizza.
Habian empezado a ponerle diferentes apodos.
En las redacciones de los periodicos y en la boca de la gente tenia ya toda clase de nombres ocurrentes, a cual mas ingenioso. Nino querido tiene muchos nombres, pensaba Johnny Beskow conforme iba llegando a sus oidos lo que la gente decia de el. Por fin se habia convertido en alguien, y la gente se veia obligada a tenerlo en cuenta. Estaba encantado con ese juego que habia puesto en marcha. Voy a jugar durante mucho tiempo, penso Johnny Beskow.
Esperad y vereis.
