una Parca.
Como un castillo encantado surgiendo entre la niebla de un pantano de Yorkshire, la forma fantastica del
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Pitt habia visto muchos barcos naufragados y habia sido el primero en inspeccionar el
El barco hundido yacia sobre el costado de babor con una inclinacion de unos veinticinco grados, con la proa apuntando hacia el norte. No tenia el aspecto de algo destinado a descansar en el fondo del mar, y la madre naturaleza habia tendido sobre el intruso de acero un velo de sedimentos y organismos marinos.
El casco y la superestructura estaban cubiertos de toda clase de productos del mar: esponjas, lapas, anemonas floridas, plumosos helechos marinos y largas algas que oscilaban graciosamente con la corriente como brazos de bailarinas. Salvo por la deformada proa y tres gruas desprendidas, el barco estaba sorprendentemente intacto.
Encontraron a Giordino muy atareado raspando las adherencias de un pequeno sector debajo de la barandilla de popa. Se volvio cuando ellos se acercaron y les mostro el fruto de su trabajo. Habia dejado al descubierto las letras en relieve del nombre
Pitt miro la esfera naranja de su reloj sumergible Doxa. Le parecia una eternidad el tiempo transcurrido desde que el dirigible habia caido, pero solo habian pasado nueve minutos desde el momento en que habian salido nadando de la cabina de mandos. Era imperativo que conservasen el aire. Todavia tenian que registrar el barco y reservar las botellas de recambio para la descompresion. El margen de seguridad seria peligrosamente estrecho.
Comprobo el indicador de aire de Jessie y la miro a los ojos. Parecian claros y brillantes. Ella respiraba lenta y ritmicamente. Levanto el dedo pulgar y le hizo un guino de coqueteria. Por lo visto habia olvidado de momento el peligro de muerte que habian corrido en el
Pitt respondio a su guino. Ahora la esta gozando, penso.
Empleando senales con las manos para comunicarse, se desplegaron los cuatro en linea encima de la popa y empezaron a recorrer el barco. Las puertas de la camareta alta de popa se habian podrido y el suelo de teca estaba fuertemente carcomido. Todas las superficies llanas estaban revestidas de sedimentos que daban la impresion de una mortaja polvorienta.
El asta de la bandera estaba desnuda; la ensena de los Estados Unidos se habia desintegrado hacia tiempo. Los dos canones de popa apuntaban hacia atras, mudos y abandonados. Las chimeneas gemelas se alzaban como centinelas sobre los restos de ventiladores, norays y barandillas, y todavia pendian enroscados cables de las gruas. Como en un barrio de chabolas, cada pieza arruinada ofrecia refugio a los erizos de mar, cangrejos y otras criaturas marinas.
Pitt sabia, por haber estudiado un diagrama del interior del
Nadaron despacio y prudentemente a lo largo de la pasarela que se extendia sobre las escotillas del carbon, rodeando los grandes cubos de carga y pasando por debajo de las herrumbrosas gruas que parecian alargarse desesperadamente en busca de los rayos refractados por la superficie. Era evidente que el
El extrano puente rectangular tomo lentamente forma en la penumbra verdeazul. Los dos pilares de sustentacion del lado de estribor se habian doblado pero la inclinacion del casco a babor habia compensado el angulo. En contraste con el resto del barco, el puente permanecia en un plano perfectamente horizontal.
La oscuridad al otro lado de la puerta de la caseta del timon parecia ominosa. Pitt encendio su linterna y penetro lentamente en el interior, teniendo cuidado de no levantar el limo del suelo con sus aletas. Una luz muy debil se filtraba a traves de los sucios ojos de buey del mamparo anterior. Limpio de lodo el cristal que cubria el reloj del barco. Las deslustradas saetas se habian inmovilizado en las 12,21. Tambien examino el gran pedestal donde se hallaba la brujula. El interior era todavia impermeable y la aguja flotaba libre en queroseno, apuntando fielmente al norte magnetico. Pitt observo que el barco estaba orientado a 340 grados. En el lado opuesto al de la brujula, cubiertos por una colonia de esponjas que adquirieron un vivo color rojo bajo la luz de la linterna de Pitt, habia dos objetos parecidos a postes que se elevaban del suelo y se abrian en abanico en la cima. Pitt, curioso, limpio el de babor y aparecio una superficie de cristal a traves de la cual pudo dificilmente leer las palabras a toda velocidad, MEDIANA, LENTA, MUY LENTA, STOP y PAREN MAQUINAS. Era el telegrafo del puente con la sala de maquinas. Advirtio que la saeta metalica apuntaba a toda velocidad. Limpio el cristal del telegrafo de estribor. La aguja senalaba paren maquinas.
Jessie estaba a unos tres metros detras de Pitt cuando solto un grito confuso que hizo que a el se le erizasen los cabellos de la nuca. Giro en redondo, pensando que tal vez se la llevaba un tiburon, pero ella estaba senalando freneticamente un par de cosas que sobresalian del limo.
Dos craneos humanos, cubiertos de lodo hasta las fosas nasales, miraban a traves de las cuencas vacias. Dieron a Pitt la deconcertante impresion de que le estaban observando. Los huesos de otro tripulante estaban apoyados en la base del timon, con un brazo esqueletico introducido todavia entre los radios de la rueda. Pitt se pregunto si alguno de aquellos lastimosos restos podian ser los del capitan Worley.
No habia nada mas que ver, por lo que Pitt condujo a Jessie fuera de la caseta del timon y por una escalera hacia los camarotes de los tripulantes y los pasajeros. Casi al mismo tiempo, Gunn y Giordino desaparecieron por una escotilla que conducia a una pequena bodega de carga.
La capa de limo era mas fina en esta parte del barco; no mas de una pulgada de grueso. La escalera llevaba a un largo pasillo con compartimientos a ambos lados. En cada uno de ellos habia literas, lavabos de porcelana, efectos personales desparramados y los restos esqueleticos de sus ocupantes. Pitt perdio pronto la cuenta de los muertos. Se detuvo y anadio aire a su compensador de flotacion para mantener equilibrado el cuerpo en posicion horizontal. El mas ligero contacto de sus aletas levantaria grandes nubes de limo cegador.
Pitt dio una palmada en el hombro de Jessie y enfoco su linterna a un pequeno lavabo con una banera y dos retretes. Le hizo un ademan interrogador. Ella sonrio y le dio una respuesta comica pero negativa.
Pitt golpeo casualmente con su linterna una tuberia instalada a lo largo del techo y aquella se apago momentaneamente. La subita oscuridad fue tan total y sofocante como si les hubiesen metido en un ataud y cerrado la tapa. Pitt no tenia deseos de permanecer rodeado de oscuridad eterna dentro de la tumba del
Pronto se evidencio que no encontrarian indicios de La Dorada aqui. Retrocedieron por aquel pasillo de la muerte y subieron de nuevo al castillo de proa. Giordino les estaba esperando y senalo una escotilla que estaba medio abierta. Pitt se deslizo por ella, haciendo chocar sus botellas de aire con el marco, y descendio por una escalera en pesimo estado.
